Alfabetización económica, una medida bienvenida
El presidente de la república ha anunciado una medida muy plausible, según la cual se iniciará un proceso de alfabetización económica a nivel nacional.
La intención del gobierno, es que la población del común, tenga la información mínima necesaria para entender aspectos importantes de su economía personal, como muy seguramente también la nacional.
Esto permitirá que la gente haga una mejor administración de sus finanzas personales, puesto que la gran mayoría de las personas no tienen ninguna formación en este aspecto, y de ahí los bajos niveles de ahorro e inversión de la población.
Resulta preocupante, por ejemplo, que los subsidios que el estado y diferentes organizaciones otorgan a población vulnerable como desplazados, sean gastados en la compra de electrodomésticos, muebles y hasta en tomar cerveza, situación que lleva a que estas personas nunca dejen de depender de subsidios, puesto que no hacen el minino esfuerzo por forjarse una independencia económica o financiera.
Buena parte de nuestra sociedad no tiene conciencia sobre la importancia de ahorrar y de invertir, del inmenso mal que nos causa la decisión de comprar bienes suntuosos que no nos generan ninguna rentabilidad, por lo que resulta imposible recuperar ese dinero, y en muchos casos esas compras innecesarias, conllevan a gastos adicionales lo que desestabiliza aún mas nuestras finanzas personales.
Esta medida, si se implementa, posiblemente cambie nuestra preocupante tendencia a ser asalariados en lugar de empleadores, empresarios, emprendedores, cuando no “parásitos” del estado o de las ONGS.
Sin duda, el mejor apoyo que puede ofrecer el estado a su gente, es enseñarle cómo se consigue y administra el dinero, y luego, claro está, ofrecerles financiación para que puedan desarrollar proyectos productivos y logren ser financieramente autosuficientes.
Regalarle o prestarle dinero a una persona que no sabe qué hacer con él, diferente a gastarlo indiscriminada en cosas que aunque útiles no son rentables, no lleva a ningún lado. Primero hay que formar a la gente, educarla.


Lo ideal del sistema seria que todos produjéramos, pero para lograr esto, el estado debe producir los elementos y condiciones favorables, no de una manera semántica, ni retórica, si no, de una forma conciente y con efectos prácticos. Es muy fácil tratar al efecto como la causa, que entre otras cosas es costumbre de los defensores del estado actual, no podemos tratar de prostituta a una niña que lo da para conseguir un empleo, cuando la consigna del jefe de personal( el sistema), es:” la que no lo de, no tiene empleo”.
Tratar de parasito, o de no tener costumbre de ahorro, a una persona cuyo ingreso no alcanza a cubrir sus necesidades básicas, y tratar de irresponsable a una persona que usa un subsidio para tomar cerveza, cuando su mente se encuentra atollada por el bombardeo sistemático de la televisión, la radio, o de lo que se llamaba, aparatos ideológicos del estado; en pocas palabras el individuo es un producto de la sociedad. Sin tocar los puntos de todo el deseo reprimido que produce el efecto de la imposibilidad de obtener ingresos, sumado al bombardeo de la opinión. En Colombia, hace mucho somos ” Ninja” no ingresos, no empleo, y ninguna ventaja. Solamente se ha hecho costumbre establecer un neopositivismo, que no conduce si no, a un endeudamiento del estado para aplicarlo a una guerra, que solamente favorece al 5% de la población Colombia, defendiendo al rico, sin proteger la riqueza. La alfabetización es poderosa, pero no se puede hacer sin pasar por el análisis social, de lo contrario seria inútil, y confundiría mas al pueblo pueblo, y aumentaría el endeudamiento sin otra razón , que tratar de mantener un estado de opinión, o mejor un alto grado de popularidad para algún personaje del gobierno.