¿Arrendatario de un bien embargado por la Dian puede solicitar la suspensión del embargo?

Supongamos que por deudas tributarias la Dian embarga o secuestra un edificio a un contribuyente, el cual está arrendado a un tercero que lo utiliza comercialmente y que ha explotado durante años. Si el arrendatario es “expulsado” de ese edificio por cuenta del embargo o secuestro, se vería seriamente afectado económicamente, lo cual es entendible. ¿Puede el arrendatario en ese caso ejercer algún derecho que le permita suspender el embargo o secuestro?

El estatuto tributario no prevé esta situación por  tanto no la regula, pero en su artículo 839-2 dispone que los aspectos no regulados por ese estatuto y que le sean compatibles, se observará lo que para ello disponga el código de procedimiento civil, el cual en su artículo 597 considera unos casos en que se puede levantar el embargo y secuestro, y en su numeral 8  refiere:

Si un tercero poseedor que no estuvo presente en la diligencia de secuestro solicita al juez del conocimiento, dentro de los veinte (20) días siguientes a la práctica de la diligencia, si lo hizo el juez de conocimiento o a la notificación del auto que ordena agregar el despacho comisorio, que se declare que tenía la posesión material del bien al tiempo en que aquella se practicó, y obtiene decisión favorable. La solicitud se tramitará como incidente, en el cual el solicitante deberá probar su posesión.

También podrá promover el incidente el tercero poseedor que haya estado presente en la diligencia sin la representación de apoderado judicial, pero el término para hacerlo será de cinco (5) días.

Si el incidente se decide desfavorablemente a quien lo promueve, se impondrá a este una multa de cinco (5) a veinte (20) salarios mínimos mensuales.

Se podría pensar que esta normativa podría servir a los intereses el arrendatario, pero la sección cuarta del consejo de estado en sentencia 16769 del 26 de noviembre de 2009, consideró que no por cuando el arrendatario no ostenta la calidad de poseedor del bien:

Una de las situaciones que se puede presentar en casos de levantamiento de medidas de embargo y secuestro, es la de un arrendatario que exhibe un contrato de arrendamiento de bien inmueble para acreditar su calidad de poseedor, sin embargo esta situación no es suficiente para que la solicitud prospere, ya que en realidad dicho contrato no le otorga al arrendatario el derecho de posesión sobre el bien, sino que, simplemente, ostenta la tenencia del mismo, es decir, el corpus.

El contrato de arrendamiento implica solamente actos de administración, toda vez que el arrendador no sustrae de su patrimonio el bien que es objeto de uso y goce por parte del arrendatario. En este tipo de contratos no existe la intención de transferir el dominio del bien, solamente se permite el uso del mismo, sin que el arrendatario pueda ejercer actos de disposición de la cosa.

El arrendatario en ningún momento detenta el animus para acreditar la posesión del bien, es simplemente tenedor del mismo, ya que en dicho documento reconoce un mejor derecho que el suyo en cabeza del arrendador. Así las cosas, al adolecer el arrendatario del animus la solicitud de levantamiento de la medida cautelar se torna improcedente.

Considera la jurisprudencia que el contrato de arrendamiento no da más derecho que una mera tenencia, la cual no califica para que pueda prosperar lo dispuesto en el numeral 8 del artículo 597 del código civil (ley 1564 de 2012), pues este habla de un tercero poseedor, y aquí estamos ante un tercero tenedor.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.