Axiomas de Zurich

El trading  en los mercados financieros  es quizá una de las profesiones actuales  donde los conceptos de globalización y deslocalización se manifiestan de forma más clara. El trading,   al margen de los profesionales que trabajan en las mesas de negociación de grandes bancos  y  fondos de inversión, puede llegar a ser una profesión  para el inversor o especulador particular. El  trader  convierte su  profesión en un reto intelectual  permanente y en una pasión y lucha constante  contra su ego, el pánico o su codicia,  lo que hace que el trading acabe convirtiéndose en una forma de vida. Para poder llegar a ser  un trader de éxito  es imprescindible disponer de unos sólidos conocimientos de análisis  técnico, de gestión monetaria y de psicología de los mercados financieros o psicotrading.

En este contexto el libro de Max Gunther  “Los axiomas de Zúrich”   profundiza de una forma muy acertada  en la componente psicológica del trading. Se trata de un manual  que recoge,  en una serie de axiomas,   las pautas que han conducido a los grandes  especuladores suizos  al éxito  en el mundo de las  finanzas.

Primer axioma: acerca del riesgo

Es cierto que la rentabilidad a obtener en una inversión  está correlacionada con el riesgo que se asume. También es cierto que  existen múltiples fórmulas de medir el riesgo de una inversión, pero ninguna de ellas es capaz de medir el riesgo que un trader es capaz de soportar. El primer axioma  le dice al lector: “la preocupación no es una enfermedad sino un signo de buena salud. Si usted no está preocupado, es que no está arriesgando lo suficiente”. En el libro se  propone al trader que se autoevalúe  y defina con qué nivel de preocupación quiere vivir, al objeto de encontrar el  nivel de riesgo que puede tolerar. A partir de ahí  se concluye  que  el trader debe de realizar operaciones de un tamaño realista y  acordes al nivel de preocupación que puede soportar. Es la forma de obtener un beneficio significativo, a cambio de una preocupación soportable, con lo que se entienda la expresión  de que el trading es una forma de vida. Además, este primer axioma pone en entredicho al concepto de  diversificación, tal y como se entiende habitualmente, por cuanto que diluye el esfuerzo del especulador en la  medida en que una cesta de valores atenúa las pérdidas pero también las ganancias. En este sentido, quizá sea más apropiado hablar de selección en vez de diversificación.

Segundo axioma: acerca de  la codicia.

“Siempre tome beneficios lo más pronto”

En todo curso de formación de trading se enseña a los alumnos que una   estrategia o plan de trading debe establecer de antemano, entre otros parámetros,  un precio objetivo. En la práctica, este axioma  se traduce en que  cada entrada al mercado debe de llevar aparejada  una orden  stop de beneficios de manera que, en cuanto se alcance  el precio objetivo, se realicen las plusvalías. Es la mejor forma de no dejarse llevar por la codicia, toda vez, que ese precio objetivo, en un buen plan de trading ha sido testeado en el pasado como esperable.

Tercer axioma: Sobre  la esperanza.

“Cuando el barco comienza a hundirse, no rece. ¡Salte!”

En este punto del libro, el autor indica que cuando se realiza una inversión  siempre existe una posibilidad de que el mercado se mueva en nuestra contra. En este caso, en cuanto  exista una evidencia razonable de que el mercado se mueve en contra, hay que deshacer la posición. Esto es exactamente lo que dicen los manuales para elaborar un plan de trading. De antemano, se ha de establecer un nivel máximo de pérdidas en base a un estudio estadístico. En la práctica se lleva a cabo introduciendo a la vez que la orden al mercado una orden  de stop de pérdidas.

Cuarto axioma: Acerca los pronósticos.

“No se puede predecir la conducta humana. Desconfíe de cualquiera que afirma que conoce el futuro, aunque sea confusamente”

Este axioma viene a incidir en que las opiniones vertidas por terceros, incluso de profesionales, pueden resultar erróneas. Sugiere el texto que se invierta en sectores o valores en los que se  conozcan las expectativas alcistas o bajistas. En la práctica, este axioma indica la necesidad de tener un conocimiento del  análisis técnico y fundamental de los mercados financieros,  para poder valorar por uno mismo la expectativa de un valor y en base a ello,  decidir si se dan las condiciones para realizar una inversión.

Quinto axioma: Acerca de  los patrones.

“El caos no es peligroso hasta que comienza a parecer ordenado.”

En este apartado advierte  acerca la caducidad de algunos patrones  gráficos  y la  realidad de las trampas de mercado que existen en los mercados financieros. De su lectura se extrae la conclusión de que el trading es un reto intelectual permanente en el que las estrategias, por poder tener fecha de caducidad, deben de estar en constante revisión.

Sexto axioma: Sobre  la movilidad.

“Evite echar raíces. Impiden el movimiento”

En este apartado se alerta acerca de los riesgos del comprar y mantener, que  también se enfrenta con el axioma primero, y las buenas prácticas para la elaboración de un plan de trading ganador, que siempre trate de escoger valores y espacios temporales en los que haya movimiento de precios, condición necesaria para que se obtenga un beneficio.

Séptimo axioma: Sobre la intuición.

“Se puede confiar en una corazonada si se puede explicar”

El autor en este capítulo trata de alertar al inversor o al trader que no se deje llevar por la intuición por cuanto no puede ser razonada ni avalada estadísticamente. Todo plan de  trading debe de establecer unas condiciones objetivas que se han de dar para que una operación se realice. Sin esta racionalización de la operativa se hace difícil, por no decir imposible,  obtener unos resultados consistentes en el tiempo.

Octavo axioma: Acerca el consenso.

¿Acostumbra  usted a seguir al rebaño?

Este capítulo de la obra trata de advertir al inversor que  las noticias que salen a  la luz pública,  relativas a un valor o  a un escenario económico, suelen llegar tarde. Cuantas veces habrá oído recomendaciones de  compra de un valor antes de que deje de subir, o que la bolsa descuenta expectativas. El texto se apoya en el pensamiento de Descartes de que es más plausible que la verdad la descubran solamente unos pocos. En el caso de la elaboración de un sistema de trading, una vez más  se ha de tener presente que se tienen que cumplir una condiciones objetivas previas, independientes de una información externa,  que puede estar sesgada o ser  tardía.

Noveno axioma: Acerca del optimismo y el pesimismo.

“El optimismo significa esperar lo mejor, pero la confianza significa cómo manejará lo peor. Nunca haga un movimiento si simplemente se siente optimista”

Este axioma  trata de alertar al inversor de que separe su estado de ánimo de toda inversión, por cuanto  que nada tiene que ver el estado personal con el movimiento que realmente tendrá un mercado. Mantener la objetividad acerca los mercados es uno de los retos más difíciles a los que un trader tiene que hacer frente continuamente. Unas normas claras y precisas  son un factor clave en el diseño de una estrategia de trading, el único camino hacia la confianza.

Décimo axioma: Acerca de  la religión y lo oculto.

“Es improbable que el plan de Dios para el universo incluya hacerlo rico a usted”

En este capítulo la obra de Max Gunther  trata de alerta acerca la no idoneidad de mezclar creencias personales y supersticiones con los mercados financieros, en los que únicamente  tiene valor  el precio. Un trader debe de ser lo más analítico posible al igual que los son los mercados, y utilizar sus conocimientos y habilidades para eludir todo elemento de subjetividad.

Undécimo axioma: Acerca de la terquedad.

“Si no da resultado la primera vez, olvídelo”

Otro de los defectos cognitivos inherentes al ser humano es la terquedad, que en muchas ocasione se confunde con la perseverancia, que es un activo personal. Un trader debe de perseverar en la mejora de su plan de trading, en el control de las emociones, pero nunca perseverar en mantener una posición. El stop loss debe de saltar alguna vez, forma parte de la realidad de la especulación.

De este axioma se extrae en conclusión, de que la tantas veces mencionada   estrategia  de promediar una operación que se ha vuelto en contra  para mejorar el precio medio de compra, es un error no una estrategia.

Duodécimo axioma: Acerca de  la planificación

“Los planes a largo plazo engendran la peligrosa creencia de que el futuro está bajo control. Es importante que nunca se tome en serio sus propios planes a largo plazo, o los de otras personas”

Es evidente que nadie conoce el futuro y que las estimaciones tienen,  en el mejor de los casos,  una esperanza de vida corta. Si se piensa  por un momento en  los sucesos  que han tenido lugar en los últimos diez años o en los distintos  escenarios económicos, probablemente se puede pensar que el inversor a largo plazo puede, efectivamente,  ser un inversor atrapado.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.