Bonificación que se paga a un trabajador que se retira de la empresa puede no ser deducible del impuesto a la renta

Hay empresas que valoran a sus trabajadores, y cuando estos han sido excelentes empleados, les otorgan una bonificación como gratificación al momento de su retiro, bonificación que suele ser por mera liberalidad, la cual según opinión de la Dian secundada por la jurisprudencia del consejo de estado, no es deducible del impuesto a la renta por no cumplir con el requisito de la necesidad.

Del artículo 107 del estatuto tributario se ha interpretado que un pago, costo o deducción será deducible del impuesto de renta sólo si resulta necesario para la generación del ingreso, lo que ha llevado a la Dian a interpretar que las bonificaciones que se paguen a los trabajadores al momento de su retiro no son deducibles.

Este criterio fue acogido por la sección cuarta del consejo de estado en sentencia 18177 del 13 de octubre de 2011 con ponencia de la magistrada María Teresa Briceño:

Para la Sala, las razones expuestas por la DIAN para rechazar la partida no han sido desvirtuadas por la demandante, pues no basta con afirmar que tales pagos laborales sí tuvieron relación directa con la actividad productora de renta de la empresa, en el medida en que a través de esas bonificaciones se reconocía el trabajo y el compromiso de los trabajadores o que esos pagos incidieron en la generación de ingresos y sobre los mismos se efectuó la retención en la fuente. En efecto, de acuerdo con la jurisprudencia de la Sala, no hay prueba en el proceso, ni siquiera evidencia, de cuál fue la injerencia de esa bonificación frente a la productividad de la empresa o la razón de su necesidad para el desarrollo de esa actividad, pues, como se dijo, el sólo hecho de ser un pago laboral, así esté sujeto a retención en la fuente, no significa que cumpla con los requisitos de ser una expensa necesaria, sino que debe probarse en cada caso, máxime en éste que el pago se realizó a trabajadores que se retiraron de la empresa y que no hicieron parte de la fuerza laboral de la misma durante todo el año gravable.

Tal argumento resulta contundente puesto que si el trabajador se retira de la empresa no es posible que pueda contribuir a generar ingresos, por lo que no se puede probar la necesidad de ese pago y en consecuencia se torna improcedente fiscalmente.

Este tipo de interpretaciones fiscalistas desprendidas de todo aspecto humano, administrativo y de conveniencia laboral, hace que las empresas se replanten la necesidad de pagar bonificaciones a los empleados que durante su permanencia en la empresa contribuyeron de la mejor forma a que este creciera. El estado en su afán de recaudar impuestos no  se cree aquello de que el mejor activo de una empresa es el recurso humano, como si las actividades que desarrollan las empresas para generar ingresos no fueran realizadas por humanos, y mucho menos acepta que esos humanos sean recompensados por su aportación al tejido empresarial del país.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.