Cambiar deuda por acciones como una solución desesperada
Una de las alternativas que tiene una empresa para capitalizarse es pagar a sus acreedores con acciones, esto es capitalizar los pasivos de la empresa, de modo que los acreedores pasen a ser accionistas de la empresa.
Para la empresa puede llegar a ser una gran alternativa, pero no así para el acreedor.
Es lo que se advierte por lo menos en el caso de General Motors, que para evitar ir a la quiebra, ha propuesto a sus acreedores cambiar la enorme deuda por acciones.
El problema radica en que una empresa que recurre a esta estrategia para evitar la quiebra, es una empresa que naturalmente no es atractiva para invertir en ella. Muy pocos en su sano juicio querrán ser accionistas de una empresa al borde de la quiebra, que luce un oscuro futuro.
Los acreedores de General Motors la tienen difícil por cuanto no tienen muchas alternativas. Si no aceptan cambiar deuda por acciones, la empresa seguramente se irá a la quiebra y la deuda posiblemente se pierda, pero por otro lado, aceptar unas acciones devaluadas de una empresa inmersa en una profunda crisis, equivale casi a lo mismo, a perder la deuda.
Pero seguramente en casos así, lo mejor será echar mano a nuestro viejo adagio popular de que del ahogado por lo menos el sombrero, pues en cualquier caso, unas cuantas acciones devaluadas serán mejor que nada.
Y de todas formas queda la esperanza de que la empresa en un futuro mejore y se logre recuperar el dinero inicialmente perdido (hay muchos casos en que ha sido así), pero en el caso de General Motors no parece ser algo muy probable por lo menos en el mediano plazo.
Esto nos recuerda la importancia de evaluar muy bien a quien la vamos a prestar dinero o a fiar mercancías, puesto que no está lejana la posibilidad de que un día nos quieran pagar con papeles de poco valor.


quiero informacion para los pequeños comerciantes para enfrentar la crisis y como asceder a capacitacion y recursos a pesar de tener problamas con datacredito
Esta figura se usa mucho en todos los países, aquí en Colombia, como la gente no tiene capacidad de inversión, se llama privatización, o inversión extranjera, se le vende a los de afuera, también es lo mismo que un DMG, aunque los formalismos sean diferentes. Compras una acción en $1000 y te devuelven la acción a peso ($1). De todas maneras hay que buscar la forma de salir adelante, y en los modelos económicos modernos, pareciera ser que la premisa es ” como sea”. Sea formalmente o a la brava. De todas maneras el futuro es de los que son capaces de especular, el mexicano Carlos Slim se ha hecho millonario comprando empresas en quiebra.
La conversión de deuda en acciones cuando el mal resultado de una empresa es producto de una gestión inapropiada, – lo que es frecuente – es una excelente oportunidad para el acreedor que tomando el control, sí tiene la capacidad de hacerlo, puede reenfocarla, sacarla de la crisis y convertirla en muy rentable.
Comprar empresas a punto de quiebra por esa razón – que es equivalente – es igualmente una buena oportunidad de negocio.
Aqui en Colombia, y a nivel internacional, hay suficientes ejemplos.
El futuro, al contrario de lo que dice uno de los comentadores no sin algo de resentimiento implícito, no es de los especuladores aunque estos tengan exitos eventuales.
El futuro es de quienes sepan identificar oportunidades de negocio que satisfagan necesidades insatisfechas y sean unos excelentes administradores