¿Cambiar la modalidad de contrato de servicios a laboral implica algún riesgo de que el trabajador demande por el primer contrato?

Algunas empresas tienen una forma particular  “de poner a prueba” a sus trabajadores y lo hacen vinculándolos primero por contrato de servicios, y luego, si están satisfechos con el trabajador, le cambian el tipo de contrato a contrato de trabajo. ¿En ese caso existe el riesgo de que el trabajador demande a la empresa para que el primer contrato de servicios le sea reconocido como de trabajo?

Naturalmente que existe el riesgo de una reclamación en ese sentido, y si las condiciones en que se desarrolló el contrato inicial de servicios permite al juez concluir que en realidad se trataba de un contrato laboral, la empresa será condenada a reconocerle las prestaciones económicas propias de una relación laboral.

No obstante se aclara que el mero cambio de modalidad de contrato no implica que el contrato de servicios inicial necesariamente se deba calificar como un contrato de trabajo realidad, y así se pronunció la sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia 19475 de febrero 19 de 2013, con ponencia del magistrado Carlos Isaac Nader:

Cabe agregar a lo ya explicado que resulta descabellada la tesis del recurrente en el sentido de sostener que el solo hecho de asignar a la misma persona la ejecución de actividades similares en períodos diferentes y sucesivos, mediante formas de contratación distintas (una, la inicial, independiente y otra, la siguiente, subordinada), implica necesariamente que prevalece la segunda y que por ende la inicial era simulada, porque el elemento que permite distinguir una forma de contratación de otra no puede radicar únicamente los quehaceres que se realizan, sino el entorno general de la relación, como antes se vio, y desde esa perspectiva bien puede ocurrir, como en verdad aquí ha acontecido, que las mismas tareas se ejecuten bajo esquemas contractuales distintos, sin que ello implique fraude o simulación en una de las relaciones.

Así las cosas, quien recurre a vincular a sus nuevos trabajadores mediante un contrato de servicios para luego cambiar a contrato de trabajo, debe tener especial cuidado en la forma en que redacta el contrato de servicios, y en la forma en que este se ejecuta para prevenir este tipo de situaciones. Si el trabajador se contrata mediante servicios, el desarrollo de ese contrato debe ser acorde a ese tipo de contrato, y si quiere mayor control y subordinación del empleado, entonces lo recomendable es iniciar con un contrato de trabajo como lo exige la ley.

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