Clasificación de los pagos que recibe el trabajador durante la vigencia del contrato de trabajo y a la terminación de éste

Un lector pregunta si las vacaciones se tienen en cuenta para liquidar las cesantías. Otro indaga sobre si para liquidar la indemnización por despido sin justa causa se incluye en la base de liquidación el auxilio de transporte.

Pues bien, para responderles a esos lectores y a todos los demás  que tengan esas mismas inquietudes, la presente columna se ocupará del tema.

Para empezar, es preciso señalar que los pagos que recibe el trabajador durante la vigencia del contrato o al momento de terminar éste, se clasifican básicamente en cinco grupos, a saber: salarios, prestaciones sociales, indemnizaciones,  descansos,  y otros.

El primer grupo, o sea el de los salarios, está integrado por aquellos pagos que remuneran el trabajo, tales como el sueldo, las horas extras, el recargo por trabajo nocturno, el recargo por trabajo dominical y festivo, las bonificaciones habituales, las comisiones por ventas y por recaudos, los viáticos permanentes en la parte correspondiente a manutención y alojamiento, la alimentación que recibe el trabajador, la vivienda, el vestuario, las primas extralegales, etc.

El segundo grupo, el de las prestaciones sociales, está compuesto por las cesantías y sus intereses, la prima de servicios, las dotaciones de calzado y ropa de labor, las relacionadas con la protección a la maternidad y las propias de la seguridad social (pensión, salud y riesgos profesionales).

Al tercer grupo pertenecen las siguientes indemnizaciones: moratoria, por despido sin justa causa, por la no consignación de las cesantías, por el no suministro de las dotaciones de calzado y ropa de labor, por el no otorgamiento del disfrute de las vacaciones, por despido del trabajador en condición de debilidad manifiesta sin contar con el permiso previo del ministerio de trabajo, y por despido con justa causa cuando se omite dar al trabajador el preaviso de ley.

El cuarto grupo lo conforman las vacaciones, y en general los descansos de ley.

Y en el quinto grupo, que he llamado Otros, se ubica el auxilio de transporte, los gastos de representación, los gastos de viaje, y los innominados.

La clasificación anterior nos permite advertir  la distancia que existe entre un grupo y otro, y más específicamente entre un concepto de carácter salarial y uno prestacional, entre éste y uno de tipo indemnizatorio, entre los dos anteriores y uno de descanso, y entre cualquiera de los anteriores y los del quinto grupo.  Y eso es importante a la hora de liquidar las prestaciones sociales y las indemnizaciones, por lo siguiente:

Para liquidar una prestación social se incorporan en su base de liquidación  los conceptos salariales y el auxilio de transporte.  Así por ejemplo para liquidar el auxilio de  cesantía, que es una prestación social, se llevan a la base de liquidación el sueldo, las horas extras, el recargo por trabajo dominical y festivo, el recargo nocturno, etc. y el auxilio de transporte, pero no se puede llevar allí otra prestación social ni una indemnización, ni un pago que remunere el descanso (las vacaciones, por ejemplo), al igual que ninguno otro de los del quinto grupo.

Ahora bien, para liquidar la indemnización moratoria y la indemnización por despido sin justa causa, la base de liquidación se compone de los pagos salariales  únicamente, o sea que se excluyen las prestaciones sociales,  cualquiera otra indemnización (incluida la compensación de las vacaciones), y los conceptos que hacen parte de los grupos cuarto y quinto (el auxilio de transporte entre éstos).

Para la liquidación de las demás indemnizaciones no se utiliza una base de liquidación determinada sino que se cuantifican de acuerdo con los montos   que para cada una de ellas les señala la ley  o la establece un auxiliar de la justica como ocurre en el caso de la indemnización por el no suministro de las dotaciones de calzado y ropa de labor. Así, la indemnización por la no consignación de las cesantías en un fondo, es un día de salario por cada día de retardo; para la liquidación de la indemnización por despido del trabajador limitado físico o síquico sin permiso del inspector de trabajo es el equivalente a 180 días de salario, la indemnización por despido del trabajador en los casos de las causales 9 a 15 del literal a) del artículo 62 del C. S. del T., cuando se omite el preaviso, es de 15 días de salario; y la que procede en caso de despido irregular de la mujer embarazada o en lactancia es de 60 días de salario, etc.

En un próximo comentario volveré sobre el tema para profundizar un poco más sobre el mismo.

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