Comentarios al proyecto de decreto que define las categorías de las personas naturales I

La reforma tributaria (ley 1607 de 2012) diseño una nueva estructura para las personas naturales. En el caso de las personas pertenecientes a la categoría de empleados adicionalmente al sistema ordinario de determinación de la renta, se le sumaron dos nuevas figuras impositivas, el IMAN y el IMAS, quedando exonerados del sistema de renta presuntiva.

Para los trabajadores por cuenta propia  solo les aplica el sistema ordinario y el IMAS. Y para las demás personas naturales simplemente les aplica el sistema ordinario y el sistema de renta presuntiva.

Ahora bien, el gobierno nacional, una vez entró en vigencia  la reforma tributaria,  ha expedido  doce decretos reglamentarios sobre este tema en particular. Dentro de estos, encontramos los decretos 099 de enero y 1170 de mayo. El primero reglamentando el sistema de retención en la fuente para empleados y el segundo “haciendo precisión” sobre el tema.

Sin embargo, a pesar de este esfuerzo reglamentario por parte del ministerio de hacienda y de la expedición de nueve oficios por parte de la Dian intentando dilucidar el tema, se hace necesario definir claramente los parámetros aplicables a las personas naturales, pues sus efectos se ven no solamente en la retención en la fuente sino en la determinación  misma del impuesto. De allí, que el gobierno haya dispuesto un nuevo proyecto de reglamentación sobre el cual haremos una consideraciones.

En primera medida el proyecto de decreto es desmedidamente detallista  y realiza algunas precisiones que si bien eran necesarias, no se requería un  nivel de profundidad como el del proyecto. A continuación, analizaremos cada uno de los artículos de lo que sería el decreto reglamentario.

El artículo primero hace una excesiva definición de lo que se considera  cuenta y riesgo propio, asumiendo definiciones irracionales como considerar que una persona natural presta servicios por cuenta y riesgo propio si cumple  a cabalidad unas condiciones, de las cuales mencionamos algunas: i) que sus ingresos provengan de tres (3) o más contratantes o pagadores y que adicionalmente ninguno de esos tres represente individualmente más del 50%  del total de ingreso recibidos; o que durante 60 días calendario en el año gravable se encuentran vigentes simultáneamente dos o más relaciones contractuales; o por ejemplo,  que se incurran en costos y gastos fijos y que representan al menos (25%) del total de  los ingresos. En fin esta definición de lo que se considera cuenta y riego propia no.

Ahora bien, la definición de cuenta y riesgo propio es más laxa cuando se trata de actividades distintas a la prestación de servicios, pues excluye la limitación temporal de los 60 días calendario, así como el tope mínimo  costos y gastos fijos del 25% de los ingresos. Pero, aun así, no deja de ser intervencionismo  incensario e ilógico, pues contrario a dar simplicidad, complica aún más el entendimiento de las norma fiscales. Como dice la propaganda ¿y si es así para los asesores, imagínese lo que puede ser para un contribuyente del común?

En el artículo segundo se crea una definición de la categoría de empleados partiendo de tres conjuntos que coexisten en dicha categoría. Un  primero conjunto (claro y conciso) mientras que los conjuntos segundo y tercero enredan al contribuyentes con demarcaciones de lo que se entiende por trabajo a cuenta y riesgo propio. Una vez más nos encontramos ante  una ineficaz reglamentación por parte del gobierno nacional.

El artículo tercero, señala quienes estarían catalogados como trabajadores por cuenta propia. Sobre el particular es preciso señalar que al tenor de lo que expone la norma solo serían trabajadores por cuenta propia, quienes  adicionalmente a las otras condiciones generales de la renta gravable:

  • sus ingresos en una proporción de 80% o más, provengan de “solo una actividad” de las 16 actividades de qué trata el artículo 340 del estatuto tributario;
  • que tengan tres o más contratantes o pagadores.;
  • que durante 60 días calendarios tuvieren dos o más contratos simultáneos
  • y que sus costos y gastos fijos no superen el 25% de los ingresos

En ese orden de ideas, se estarían creando condiciones ilegitimas para pertenecer a la categoría de trabajador por cuenta propia, pues el articulo 329 ibídem establece solo dos condiciones para adquirir la dicha calidad, a saber, que sea persona natural residente  y  que mantenga la proporción del 80% o más, provenientes de las actividades económicas descritas en el artículo 340.

En el parágrafo del artículo tercero, vía remisión, codifica las actividades del articulo 340 con las de la resolución 139 de 2012 de la Dian.

Nota: el Ministro Mauricio Cárdenas Santamaría, vía twitter confirmo en exclusiva para Gerencie.com que a más tardar la próxima semana seria expedido el decreto modificatorio del CREE.

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