¿Cómo abordo a un empleado con problemas en su higiene personal?

Permanecer limpios y bien arreglados debe ser parte de nuestro diario vivir, sin embargo existen personas que se les olvida y no tienen el mayor inconveniente de interactuar con los demás, luciendo un aspecto desaliñado y siendo poco  agradables al olfato. Esta situación tampoco es ajena en los ambientes laborales y es posible que en las empresas, al menos se les haya presentado una vez. Cuando se dan casos de olores y aspecto desagradable en un trabajador, es frecuente el rechazo por los compañeros y que se comience a rodar por toda la empresa una serie de comentarios, burlas y críticas, siendo éste el último en enterarse de lo que comentan de él. Cuando los  jefes de área detectan lo que está sucediendo, son los primeros que corren a la oficina de recursos humanos para que le solucionen el “problemita”, porque le huyen a pasar por la bochornosa tarea de tratar este tema con su trabajador y se les olvida que ser verdaderos líderes incluye tener la capacidad de mediar en cualquier dificultad que esté afectando a su equipo de trabajo o a uno de sus miembros.

Lo ideal es que el problema sea abordado directamente por el jefe inmediato, porque es quién  está en contacto con el trabajador de forma permanente y puede generar un ambiente de confianza que evitará avergonzar al empleado o afectar su autoestima.

Abordar a un empleado para conversar sobre su higiene personal no es una tarea fácil, se debe tener mucho tacto para lograr que sus recomendaciones sean recibidas de una forma constructiva.

A continuación se dan unos pasos que pueden ser de mucha utilidad:

  • Abordar al trabajador en un lugar privado, nunca cometer el error de hacerlo en su lugar de trabajo frente a todos sus compañeros.
  • Antes de iniciar la conversación con el trabajador sobre los problemas de higiene personal, darle a conocer las reglas de presentación personal o uso de uniformes y/o dotación existente en la empresa y la importancia de su cumplimiento, esto ayudará a que él perciba que se está tratando el tema de una forma objetiva.
  • Mencionarle claramente al trabajador cuál es el problema y lo que está generando en el ambiente laboral, sin mencionar número de quejas o nombres de los integrantes del equipo que han manifestado inconformidad por este asunto. Centrarse en el problema no en los comentarios.
  • Nunca juzgar al trabajador ni utilizar un lenguaje que pueda hacerlo sentir criticado o rechazado, al contrario hacerle ver que es una situación muy normal que nos puede pasar a todos y que no estamos exentos en algún momento de padecer malos olores.
  • Darle la oportunidad al trabajador de expresar su percepción sobre el asunto, escucharlo, en muchos casos los malos olores en una persona son ocasionados por alguna condición médica o por temas culturales o religiosos.
  • De requerirse, ofrecer su ayuda para que el trabajador solucione el problema o simplemente que él mismo establezca sus compromisos y los plazos para que se pueda evidenciar el cambio.
  • Hacer seguimiento al caso, verificando que realmente el trabajador fue receptivo a las sugerencias y está cumpliendo con lo que se había comprometido.

Es importante que si se le presenta un caso de un empleado con falencias en su higiene personal, realice el acercamiento con él de forma inmediata, no espere que pase el tiempo y se susciten comentarios desagradables al interior del equipo o  alguien con poco tacto  trate de solucionar el problema antes que usted, siendo esto muy negativo para la empresa, porque aparte que influye en el clima organizacional, puede hasta desencadenarse un posible acoso laboral.

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