Compensación de pérdidas fiscales e impuesto diferido

Tal como lo señala el Dr. Jesús Orlando Corredor en su texto el impuesto diferido de renta, fundamentos teóricos y prácticos, el impuesto diferido por pérdidas fiscales y excesos de renta presuntiva presentan dos tendencias que se contraponen.

Una el “flow through accunting method” y el “full provision method”,  la primera,  que pregona el reconocimiento del impuesto con base en las declaraciones, y la segunda que busca reconocer los efectos del impuesto diferido.

En la primera, no se reconocería impuesto diferido, y específicamente, activo por impuesto diferido, mientras que en la segunda si existe la necesidad de reconocer un activo como consecuencia del menor impuesto que se pagaría en el futuro por compensación de pérdidas fiscales y excesos de renta presuntiva.

Pues bien, en su momento, la aplicación del decreto 2649 de 1993 implicaba que la menor cifra que se pagase en impuestos como consecuencia de la compensación, no evidenciaba la existencia de una diferencia temporal, pues no era el resultado de un tratamiento contable (como debe ser el fin último del impuesto diferido), sino que se daba como consecuencia de la aplicación de una norma tributaria. Así lo señaló el Consejo de Estado en sentencia 6822 de 2002 Sección Primera, donde argumentó:

Por consiguiente, como las pérdidas fiscales no ocasionan un mayor impuesto en el año en que tienen ocurrencia, ni en ningún otro, puesto que, aunque sea obvio conviene reiterarlo, no constituyen un ingreso, un costo o un gasto que se reconozca contablemente, sino el resultado de tales conceptos, pero bajo el tratamiento de las normas tributarias, por lo cual, retomando al autor precitado, “Ello descartaría de plano la viabilidad de reconocer el impuesto diferido derivado de la posible amortización de las pérdidas fiscales.”[1]

La situación ha cambiado, con la expedición de los nuevos marcos técnicos normativos, que señalan la aplicación y el reconocimiento del impuesto diferido. Así aun cuando la norma tributaria continúa incólume, las normas contables han sufrido un cambio  y es así como la Sección 29 de la NIIF para pymes, y específicamente el párrafo 29.2 contempla el reconocimiento del impuesto corriente y “el diferido” como consecuencia de pérdidas fiscales.  Así mismo el literal e) del párrafo 29.3 de la NIIF para pymes señala:

(e) Reconocerá los activos por impuestos diferidos y los pasivos por impuestos diferidos, que surjan de diferencias temporarias, pérdidas fiscales no utilizadas y créditos fiscales no utilizados (párrafos 29.15 a 29.17). (Subrayado propio)

Así las cosas, esta es simplemente una muestra de cómo nuestra realidad financiera varía con la aplicación de los nuevos marcos técnicos normativos, y cómo ese nuevo lenguaje debe interactuar con la aplicación de las normas fiscales.

Descargar sentencia.


[1] Corredor Alejo Jesús Orlando, Ib. pág. 232.

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