Consejos para gestionar el estrés en el trabajo

Sufrir estrés en el trabajo es algo bastante habitual. Esta situación impacta de manera significativa en el rendimiento laboral, pero también en la vida personal, y gestionarlo adecuadamente es fundamental para ser productivo, y también para tener una buena salud en general.

Pero desarrollar las habilidades necesarias para la gestión eficaz del estrés en el trabajo no es fácil, y requiere tiempo y práctica. A continuación vemos una serie de consejos que le ayudarán a manera su estrés laboral. Seleccione las que mejor encajen en sus necesidades y aplíquelas con diligencia para obtener resultados.

Asignación de tiempo de control y objetivos

Establezca metas realistas y marcos de tiempo que usted pueda controlar para alcanzarlos. Establecer metas realistas para su día a día es tan importante como establecer metas para todo el año o para un trimestre. Esto le ayudará a sentirse dirigido y a sentir que tiene el control.

Los objetivos le ofrecen un punto de referencia que le sirven para medir sus tiempos. Tenga en cuenta que la falta de tiempo es uno de los principales motivos del estrés laboral. Controle su tiempo de manera realista en relación con sus objetivos para poder tener bajo control esa variable.

En este sentido, no olvide que la programación de más de lo que puede manejar es un gran factor de estrés.   Si está experimentando una sobrecarga con algunas actividades, aprender a decir no y elimine todas las actividades que usted no tiene tiempo para hacer.

Selecciones los compromisos más importantes

Lamentablemente, no hay tiempo para todo, y usted tendrá que ceder en algo. Tómese tiempo para analizar cuáles son sus compromisos más importantes. Debe gestionar su vida de forma coherente si quiere controlar el estrés. Y la base de la gestión del tiempo es la capacidad de controlar los acontecimientos. En su vida, se encontrará con eventos que no puede controlar, pero muchos de ellos son controlables. Analícelos y busque la manera de manternerlos bajo control. Pero también hay otros que usted cree que controla, y no es así. Analice bien todo esto para tomar las riendas y centrarse en lo importante.

Con las demandas competitivas que existen, probablemente se sentirá como si gran parte de su día no está bajo su control. Y sentir que no se tiene el control es un gran enemigo de la gestión del tiempo.  En la medida que usted aprenda a controlar su tiempo será capaz de gestionar su estrés con más eficacia.

Gestione la dilación

Deje de posponer constantemente sus compromisos. La mayoría de la gente pospone sus tareas porque no sabe cómo hacerlas, no les gusta lo que tienen que hacer o no saben muy cómo abordarla. Pero esto, además de hacerle perder mucho tiempo, le creará cada vez más estrés, porque lo seguirá teniendo en la cabeza (puede que incluso le haga sentir culpable).

Pero usted tiene que hacer lo que tiene que hacer. Para hacer frente a la dilación, divida las tareas grandes en tareas pequeñas, haga una lista de tareas y priorice las más importantes. Y ofrézcase una recompensa para cuando acabe.

Limite las reuniones

Las reuniones deben servir a un propósito esencial, como compartir información o resolver algún problema, y solo deberían ocurrir cuando realmente la situación requiera interacción entre las personas asistentes.

Las reuniones pueden ser una ventaja, pero también pueden debilitar su eficacia en el trabajo. Dedicar mucho tiempo a asistir a las reuniones  que consumen tiempo ineficaces hace que usted esté limitando su capacidad de lograr objetivos importantes en el trabajo.

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