Contrato de trabajo a término fijo no se torna en indefinido si el empleador ignora su decisión de no prorrogar el contrato

Supongamos la siguiente situación: El empleador notifica al trabajador de que no le renovará su contrato de trabajo  a término fijo, el cual vence el día 31 de enero de 2015, pero finalmente el trabajador sigue laborando después dicha fecha con la anuencia del empleador, es decir, que el empleador dejó sin efecto, o “inaplicó” su propia decisión de no renovar el contrato de trabajo. ¿Significa ello que a partir del 01 de febrero de 2015 nació un contrato de trabajo verbal a término indefinido?

Esa curiosa interpretación ha sido dada por muchas personas, tanto que un caso similar llegó hasta la sala laboral de la Corte suprema de justicia, donde se concluyó que en un caso así el contrato de trabajo a término fijo no se convierte en indefinido, sino que al no hacerse efectiva la terminación del contrato, este se reanuda en los mismos términos.

A continuación transcribimos algunos apartes de la sentencia 34106 del 19 de noviembre de 2008, con ponencia del magistrado Luis Javier Osorio López.

Ahora, frente a la última prórroga de un año, debe advertirse que el 21 de marzo de 2002, la empleadora le comunicó a la demandante que el contrato no sería prorrogado y que por lo tanto vencería el 17 de mayo de dicho año, no obstante lo cual, la trabajadora, llegada la última fecha mencionada, siguió laborando hasta el 18 de mayo de 2004.

Pues bien, el artículo 46 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 3º de la Ley 50 de 1990, dispone que el contrato de trabajo a término fijo debe constar siempre por escrito; que el término máximo que se puede pactar en cuanto a su duración es de tres años, pudiendo ser renovado indefinidamente;  que si antes de la finalización del plazo pactado, ninguna de las partes avisa a la otra con antelación no inferior a 30 días la intención de no prorrogar el contrato, éste se entiende renovado por un término igual al pactado inicialmente y así sucesivamente.

Hasta aquí el procedimiento normal que se debe seguir para terminar un contrato de trabajo a término fijo, pero en el caso que nos ocupa, la notificación de la intención o decisión de no prorrogar el contrato de trabajo, se hizo pero no se cumplió, no se materializó dicha intención.

No obstante, si una de las partes hace uso de esa facultad legal, pero el trabajador, expirado el término, continua prestando sus servicios con anuencia de la otra, es lógico suponer que las partes decidieron dejar sin efecto la comunicación de no prórroga para que el contrato mantuviera su vigencia, pues no siempre que se comunique con la antelación debida la manifestación de no prorrogar el contrato a término fijo, éste debe inexorablemente finalizar el día en que se fenece el plazo, ya que si hay la voluntad de las partes de continuar la vinculación, como efectivamente puede suceder y sucedió en el asunto bajo examen, lo único que puede concluirse es que los sujetos contractuales decidieron seguir vinculados mediante la modalidad pactada.

Y continúa la corte más adelante precisando el caso particular de estudio:

Jurídicamente nada hay de ilegal, cuando mediando un contrato a término fijo el empleador comunica legalmente al asalariado su determinación de no prorrogar dicho vínculo, pero sin embargo le permite seguir normalmente con la prestación del servicio después de expirado el plazo pactado haciendo abstracción del preaviso, pues esa revocación de la manifestación de voluntad inicial es perfectamente ajustada a derecho y supone que el contrato no se terminó sino que fue prorrogado en las mismas condiciones en que venía operando, naturalmente con sujeción a la ley. Luego, en situación como la que se estudia, no hay en esa actitud violación alguna de los principios protectores del trabajo humano.

Luego, la corte afirma que igual situación sucede cuando es el trabajador el que ha pasado la carta de renuncia, o mejor, ha notificado la intención de no renovar el contrato de trabajo pero expirada la fecha continúa laborando:

Tan evidente es lo dicho que en el caso contrario, es decir cuando es el trabajador el que preavisa legalmente al empleador de no prorrogar el contrato, pero sigue laborando normalmente con la permisión de su empleador una vez finalizado el plazo pactado, la situación es exactamente la misma, ya que de manera que no admite dudas, las partes decidieron continuar con el contrato de trabajo que los ligaba.

Es claro que si una de las partes notifica la intención de no prorrogar el contrato a término fijo, pero luego, y con la anuencia de la otra parte, decide o permite que el contrato se siga ejecutando, ello no implica la terminación de un contrato y el nacimiento de otro, sino la simple prorroga del que se venía ejecutando, puesto que la notificación realizada y no ejecutada por la parte interesada, tiene los mismos efectos que hubiera tenido el hecho de no realizar al notificación con los 30 días de anticipación que exige el numeral 1 del artículo 46 del código sustantivo del trabajo.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.