Cumplir con las obligaciones tributarias cuesta más que dinero
Cumplir con las múltiples obligaciones tributarias, cuesta mucho más que dinero, lo que hace más pesada la carga del contribuyente.
Los procedimientos implementados en Colombia para el recaudo y control de impuestos, y de cualquier otro asunto en el que intervenga una entidad estatal, se ha caracterizado por ser ineficiente y hasta absurdo.
Son múltiples los procedimientos y requisitos incensarios que se deben seguir para cumplir con una simple obligación tributaria formal. Prueba de ellos son las interminables filas que los contribuyentes deben hacer en las oficinas de la Dian o de las entidades territoriales encargadas del recaudo de los impuestos.
Muchos requisitos y procedimientos son absolutamente ineficaces como mecanismos de control de la evasión, y lo único que hacen es complicarle la vida al contribuyente, que impotente y hasta indignado ve cómo el estado, además de arrebatarle parte de lo que gana con mucho esfuerzo, le exige invertir parte de su valioso tiempo y recursos económicos para poder cumplir con el pago de los impuestos. Que absurdo y abusivo esto.
Al estado no le basta con agobiar al contribuyente con pesadas cargas tributarias, sino que le impone complejos e innecesarios trámites que le convierte en todo un calvario el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Es inaceptable que para poder pagar un impuesto se tenga que hacer fila durante horas y hasta días, tiempo que para un comerciante o empresario cuesta mucho, situación que en lugar de incentivar el pago de los impuestos, lo desestimula, y el resultado no es otro que una mayor evasión, y no porque el contribuyente no quiera cumplir con su obligación, sino que resulta muy difícil cumplirla.
Bien lo han dicho muchos economistas de talla mundial, que uno de los principales problemas que afrontan los países del tercer mundo que los mantienen rezagados, es el tener que lidiar con entidades estatales burocratizadas, ineficientes, incompetentes y corruptas, y parece que aquí cumplimos cabalmente con estas condiciones.
Pareciera que las entidades estatales son evaluadas en función del nivel de complejidad que el usuario deba experimentar para acceder ellas. Entre más trámites y trabas se le imponga al ciudadano, mucho mejor…


no te preucupes juan que dicho llamado doctor que ahora es consejal de la estrella no es mas que un tramposo pues no mas mire como se aprovecha de los empleados con las horas extras y el salario, y ademas ahora los trabajadores tienen que firmale unos pagares en blanco sabiendo que esta en contra de la ley
la verdad desconozco donde puedo reportar a la empresa METRO ESPUMAS S.A. en la ciudad de medellin en el 2321690 quien se declara en quiebra para evadir impuestos, para ello están trasladando los bienes y activos a nombre de familiares y utilizan a los empleados para crear los
“nuevos empresarios” quienes solo prestan su nombre para poder comercilizar la nueva empresa que se llama METROFLEX, el gerente general HONORIO TABARES realiza su estrategia a grandes pasos, realizando compraventas “ficticias” por favor si la DIAN ve esto por favor PARAR YA esta evasión, lamentablemente no puedo decir mi nombre porque aun estoy en la empresa pero el gerente nos manipula a su antojo e inclusive realiza pruebas “de confiabilidad a las niñas que ingresa” tratando de abusar de ellas e intimidándolas. muchas gracias, para constancia la DIAN puede verificar todos los pagos que han realizado para las distintas direcciones de impuestos, porque hasta maquillados se van, por otra parte realizan en casi todas las ventas REMISIONES para evitar pagos y retefuente.
Buenos días
En el 2010 fuimos llamados a hacer un trabajo en la máquina espumadora, se hizo verbalmente, pues allí nunca entregan nada por escrito. No me pagaron, y después de mas de un mes hable con Honorio Tabarez y me abono solo la mitad, porque dijo que le debía de hacer otros trabajos a la máquina (los cuales no habían sido contratados). El caso es que en varias fechas hicmos trabajos y se reusan a pagar, con la supuesta razón de que las cosas no están bien (cosa que no es cierta, nunca reclamaron). Ahora los denuncié en el ministerio de trabajo, estamos en un proceso. Lo otro que debo denunciar es que allí nunca usan protección de seguridad (con productos cancerígenos), y hace unas semanas murió un trabajador joven luego de padecer 3 días una enfermedad, el trabajó hasta un día jueves, y al domingo siguiente murió, dicen que le encontraron los pulmones perforados.
Esto es gravísimo, y faltan mas denuncias…
Absolútamente cierto lo expuesto por el autor de este artículo.
Estamos bastante lejos en Colombia, de que las cosas mejoren, pues buena parte (si no todas) de las entidades oficiales son el premio a los resultados de las campañas politicas.
Es un círculo vicioso, donde quienes ostentan el poder económico, son quienes financian las campañas politicas, el candidato electo queda en deduda con sus financiadores y este deberá pagarle tanto a quienes le aportaron dinero como a quienes formaron parte de sus “comites de aplausos y sancohcos”; a unos y a otros se les paga con puestos; a los primeros es obligación nombrarle a sus protegidos o delfines, que regularmente suelen posar como grandes personajes de vocación inigualable de servicio, en las mejores posiciones y a los segundos, sin importar que sepan hacer o cual sea supreparación, se les dan el resto de los puestos disponibles. Pues en manos de estas dos especies es que quedamos el resto de los mortales. La mayoría de las veces ni unos ni otros tienen la capacidad de solucionar nada, pues si lo hacen, lograrían que grandes grupos de funcionarios no pudieran justificar sus propias posiciones. Y lo mejor de todo, algunos delfines y protegidos son “llamados” a dirigir las entidades que “vigilan o controlan” los negocios de los dueños del poder económico, o sea sus propios mentores y cuando se caen de sus cargos, se caen de p’arriba, es decir, los mandan al exterior a representarnos diplomaticamente.
Estoy muy de acuerdo y como asesora de pequeñas y mediana empresas estaría muy de acuerdo en iniciar una campaña para racionalizar los trámites.
Alba Luz