De culpas y responsabilidades. La Culpa

Culpa y Responsabilidad, vocablos de uso común en nuestro léxico diario hasta el punto de ser empleados indiscriminadamente sin medir el límite de sus conceptos. Ejemplo de este abuso gramatical, es ya estar hartos de escuchar a los locutores de los noticieros de televisión con muletillas del tipo “por culpa del hueco fue el accidente”,  “ el derrumbe fue culpa del invierno”, “el responsable de las lesiones fue capturado”, como se pudiera entender en un primer vistazo, se utilizan a titulo de sinónimos para caracterizar lo negativo de una situación, pero siendo conceptos simultáneamente religiosos, filosóficos, psicológicos y legales, como entender su significado y más aún,  saber cómo y cuándo recurrir a estos, nos ocuparemos a grandes rasgos haciendo eco de reiteradas solicitudes de nuestros amables visitantes.

En este orden, por ahora, nos ocuparemos de la culpa,  partiendo del filósofo español Roberto Rodríguez Aramayo, quien refiere : “…la culpa se presenta como algo estrechamente vinculado con el pecado y la religión o, a lo sumo, con el psicoanálisis, en tanto que la responsabilidad suele circunscribirse de oficio al ámbito del derecho penal o relacionarse protocolariamente con la esfera política…”, y en consecuencia “…cualquiera puede asumir una determinada responsabilidad sin sentirse culpable y, a la inversa, siempre hay quien prefiere regodearse con su sentimiento de culpabilidad sin sentirse responsable por la causa del mismo…”, descenderemos al mundano escenario de la culpa legal, definida por Francesco Carrara, como la "voluntaria omisión de diligencia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho", tesis que aunque no escapa a la crítica, toda vez que, “aun siendo previsible el resultado, puede no darse la culpa, si el sujeto ha actuado con la debida diligencia y prudencia”,  tomaremos como referencia.

Así las cosas, culpa legal, en la más amplia de las precisiones académicas, no sería otra cosa que una “omisión de conducta” o “ del deber de cuidado”, aproximando esta conclusión a la precisión psicológica en cuanto que culpa es una “…actitud formada por emociones y pensamientos, que nos llevan a una sensación de autodevaluación…”, de tal forma que la declaración de culpabilidad legal, conlleva un factor eminentemente subjetivo orientado a develar o reconocer en el “culpable” esa suma de emociones y pensamientos que de manera omisiva produjeron un resultado contrario al ordenamiento legal, resultado que, en principio, por muy tremendista que se presente, no es intencionado producir, pero que si, de una u otra forma, conlleva a una sensación tanto de demérito  personal como de señalamiento social.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

Una opinión
  1. Jose Villa dice:

    Yo diría que hay cuatro enfoques:

    UNO, cuando la persona mirándose así misma, de manera honesta, se reconoce como culpable o responsable, según el caso.
    DOS, cuando la persona sintiéndose culpable o responsable decide sacarle el cuerpo al asunto y busca cómo achacárselo a otro o a algo, y de hecho lo hace.
    TRES, cuando a una persona encarcelada le proponen o la obligan a echarse un muerto encima, sin ser suyo, con el argumento de que si se declara culpable, le rebajan la pena o que en "X" tiempo quedaría libre.
    CUATRO, cuando el encargado de impartir justicia, buena o mala, honesta o distorsionada, le adjudica la culpa o la responsabilidad a alguien o a algo.

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.