Del contador público al contodero público colombiano
Desafortunadamente esto es una realidad consentida por las autoridades contables como la Junta Central Contadores (seguramente porque no hace parte de sus funciones), agremiaciones de contadores, universidades, el Gobierno y hasta por nosotros mismos. Hace mucho tiempo que nuestra profesión se fue a pique, que dejamos de ser Contadores tanto que hasta el nombre de la profesión quedó obsoleto.
Contador, el que cuenta, el que lleva las cuentas, encargado de lo contable, en un estricto y sencillo sentido etimológico. Que alguien me corrija si me equivoco pero esto fue así hasta la vigencia del decreto 2160 de 1986 y aun antes cuando nos regíamos sólo por el código de comercio y las normas “generalmente aceptadas”. Hasta allí fuimos contadores y pasamos de lo contable a asumir un sinnúmero de carga adicional que hace rato desbordó y desconfiguró el sentido de nuestra profesión y no es que me oponga al progreso o al cambio, sino al desbordamiento desordenado de la carga de la profesión. Tanto que desde hace mucho tiempo que deberíamos tener no solo especializaciones sino sub-especializaciones como sucede con otras profesiones como la medicina y el derecho.
Luego de esto, todo cambió. En los últimos 30 años pasamos de ser Contadores para ser “Contoderos” públicos y privados y cientos de cosas más por obra y gracia de cientos de normas, leyes, decretos, resoluciones, sentencias y demás reglamentaciones en un país donde “legisla” no solo el Congreso sino múltiples entidades a saber: El ejecutivo o sea el Gobierno nacional, departamental, distrital, los concejos, las asambleas, los ministerios, los entes, Las múltiples superintendencias, Cámaras de Comercio, La Dian (ésta hace por todas) y hasta nuestra querida Junta Central de Contadores, además del Consejo de estado y las altas cortes, muchas veces con sentencias que se contradicen de ente a ente y dejan vacíos y confusiones. Como dato curioso en el Congreso hay médicos, ingenieros, abogados y hasta representante étnicos (lo cual está bien) pero que yo sepa no hay ni un solo contador como representante del gremio.
Resumo aquí solo algunas de las normas que se me vienen en este momento a la memoria, que desbordaron el perfil de nuestra profesión convirtiéndonos en “Contoderos”:
Decreto 2649 con la nueva normatividad contable, decreto 2650 (el los muchos PUCS), Decreto 624 de 1989 con todo nuestro estatuto tributario nacional e irracional tan inestable y volátil con sus múltiples impuestos y con sus múltiples formas y reformas contradictorias y confusas para aplicarlos. Todas las ordenanzas y acuerdos con los impuestos distritales, departamentales y demás. Cuanto tipo de sistema de retenciones de impuestos y formas virtuales para declarar, exógena y demás inventos de la DIAN y el Gobierno cada que se le antoja una reforma tributaria, tanto así que hace algunos años uno de nuestros anteriores Ministros de Hacienda manifestó que el sistema tributario colombiano era “infernal” y cada vez es más infernal. Es decir pasamos de lo contable que ya de por sí es bien extenso pues se supone que debemos ser expertos en contabilidad de costos, producción, servicios, industrial, comercial, bancaria, bursátil, pymes, entidades sin ánimo de lucro y de todas formas contables habidas y por haber y para cuanto tipo de actividad exista sobre la tierra, el cielo y el infierno.
Junto a lo anterior, debemos ser expertos en nómina, es decir, laboralistas, en pensiones y demandas, reglamentos, sindicales, fondos. Debemos ser financista, presupuestales, comerciales, civilistas, por aquello de los diferentes tipos de contratos, sistemas, programadores de sistemas, expertos en Office (Word, Excel, power point, Access, bases de datos), expertos en aduana, tratados TLC´s y por orden de la globalización ahora también expertos en cuanta norma financiera, contable, comercial, de auditoría internacional se nos vinieron encima tales como Nic, Niif, Ifrs, US Gaap, Iasb, Uap, entre otras más. Por supuesto debemos ser expertos en revisoría fiscal, en auditoría interna y externa y hasta casi que responder por los fraudes de la empresa en caso que “no los detectemos”. Ser experto además no solo en contabilidad privada sino además la pública (la del estado), seguridad, calidad, reingeniería, outsourcing y hasta asesores y consultores.
Debemos conocer los cerca de 2000 o más programas o sistemas contables, en especial los que están de moda: los ERP (Como el SAP, ORACLE, ETC). Por supuesto que también debemos dominar a la perfección por lo menos 3 idiomas más. Y que decir de las actitudes, fortalezas y aptitudes que adicionalmente debemos tener los “Contoderos”: excelente manejo del personal (por si el Gerente se ausenta en diciembre), resolución de conflictos y manejo de problemas rápidamente (ser gestores de paz con disponibilidad hasta para sentarse en la mesa de negociaciones en la Habana), diseñadores de procedimientos (anti fraudes y anti corrupción), responder por el presupuesto ejecutado y el proyectado de los siguientes 15 años (si es que el mundo no se acaba este 21 de diciembre de 2012 según los Mayas), tener listo los resultados y saber presentarlos (para que no se suicide el presidente de la compañía en caso de ser negativos), trabajar bajo presión (con una granada en la mano y la otra en el teclado), con sentido de pertenencia (sentido de esclavitud) que nos permita ser los únicos y los últimos que nos vamos de la oficina pero también los primeros que llegamos y prendemos las luces. No tenemos derecho a las vacaciones sino a algunos días de vacaciones, imposible en diciembre o enero…la operación no lo permite, no tenemos derecho ni a asistir a las novenas de navidad mucho menos en familia. Encima de todo esto debemos tener disponibilidad total para pasarnos buena parte del tiempo en reuniones presenciales y telefónica y para poder continuar nuestro trabajo en las noches y cuidado cobra las horas extras (si no es personal de confianza), comidas, viáticos y transporte porque de pronto lo identifica y lo despiden por ineficiente. Debemos tener un dinerillo extra para las actualizaciones, diplomados que no son gratis cada año. Se me olvidaba debemos saber operar la cafetera y hacer el tinto que dure las 24 horas de trabajo. Además saber usar la escoba y el trapero como plan B, C y D en caso que comiencen a retirar personal y un cepillo para límpiale la chaqueta al jefe como parte del protocolo de relaciones públicas.
Y ahora lo más triste y preocupante: todo por los mismos $500 pesitos como decía un viejo presentador de televisión hace muchos años porque como es apenas lógico a los empresarios les resulta mejor contratar a un “Contodero” que no muchos contadores especializados por razones de costos obviamente, mientras que las universidades miran para otro lado pues el negocio de ellas es sacar contadores y no les importa lo demás y al Estado menos le interesa porque tiene otras “ocupaciones” mas importantes y rentables que atender. La profesión en esta forma dejó de ser rentable hace mucho tiempo atrás y el retorno de la inversión no se ve. Resulta ridículo encontrar propuestas laborales donde se requiere “Secretaria Contable”, otros donde se solicitan estudiantes de contaduría de quinto semestre pero eso sí con todo el perfil aquí descrito para pagarles un salario mínimo. El mercado laboral para el contador público colombiano es deplorable. Si tiene una hoja de vida destacada no se le llama porque cuesta mucho y de pronto le corre la silla al Gerente y malo también si se pasa de los 40 años porque ya llega muy resabiado y conflictivo. Tanto así que los contadores visionarios resolvieron mejor dedicarse a la publicación de libros y a dictar conferencias y clases en las universidades e institutos hace mucho rato. No está demás en nuestro perfil actual tener un apellido que rime políticamente, de estrato 10, diploma de una universidad de caché, con amplio recorrido nacional e internacional y porqué no…hasta tener ojitos verdes…esto también ayuda.
Bueno que algún colega continúe y complemente este artículo si es que éste lo invita a la anhelada unión que no tenemos en este gremio. Paro aquí porque salgo a buscar mi diploma que era de contador hace 30 años atrás para romperlo…porque esa platica se perdió hace rato. A buen entendedor pocas palabras bastan, el que lo quiera copiar bien pueda hacerlo. Ojalá sirva de motivo para reflexionar pero aun más para impulsar gestión de cambio y regulación de la profesión.
Feliz Navidad 2012.
Freddy Jesús Mazo Ramírez.
Contodero Público…antes Contador Público.


Si algun joven recien salido de su colegio me solicitara un concepto de contaduria publica como carrera le didria que este oficio dejo de ser contabilidad y se ramifico en tributaria, financiera, politica, economia, laboral, etc.. en pocas palabras le aconsejaria no se meterse en chicharrones sin grasita..
si es verdad cada día son mas y mas los compromisos, responsabilidades,sin derecho a que nos valoren la entrega y el conocimiento con el que debemos manejar la información
Queridos colegas con estas dicusiones solo le dan la razon a la union entre nosotros a la que se refiere el articulo en su parte final, si es cierto que la profesion est amuy mal remunerada en la actualidad, pero se debe a “contoderos” que se dedican a regalar su trabajo (aquellos que certifican ingresos o hacen una declaracion de renta por $20.000) por salir del desvare, o peor aun aquellos que estudiaron contaduria con la mentalidad de hacer mucho dinero o simplemente por que les toco, yo vivo enamorada de mi profesion y si la vida me ubiese brindado la oportunidad de escager la carrera que yo quisiera, sin pensarlo dos veces ubiese sido contaduria publica, la mayoria de estas inconformidades obedecen a aquellos que se metieron al cuento sin conviccion
que Dios los bendiga queridos colegas
Esta carrera es lo peor, para tener un sueldo como contador independiente se necesita trabajar hasta los festivos y ni que decir los que tienen un puesto fijo que les toca hacer de todo y si no lo saben hacer les toca aprender.
El señor Mazo Martínez, no debería acompañar a su nombre el “antes contador público” sino “antes tenedor de libros experto”, que no delega nada, porque dá la impresión que su concepción y fundamento es ese y además parece que lo asusta y atemoriza la actualización, conocimiento y percepción global que un contador profesional debe observar si quiere mantenerse en ejercicio, la cantidad de actividades artesanales que menciona son para personal de apoyo, que está para eso.
Al Señor W.Mosquera le vendría muy bien un cursito rápido de lectura y comprension de lectura para que no se asuste con estas realidades y las entienda. Haber le explico:
En el segundo parrafo del artículo indico precisamente que no se trata de oponerse al cambio ni al progreso de la profesión sino a ponerle orden al crecimiento desordenado y desbordado de la misma a lo largo del tiempo.
En cuanto a “no delegar nada” nuevamente me remito al mismo segundo parrafo del artículo donde sugiero que la profesión al igual que la medicina y el derecho, está en mora de tener mas especializaciones y sub-especializaciones, pues precisamente para que el orden conlleve a delegar funciones de manera mas clara y precisa.
En cuanto a “actualización, conocimiento y percepción…” también me remito al mismo parrafo del artículo donde sugiero el punto de las especializaciones y sub-especializaciones porque precisamente con esto es que el profesional se actualiza, conoce mejor los temas y se ubica en el entorno nacional y mundial que a Usted parece asustarlo.
Como todas las respuestas a sus iquietudes y temores estaba al inicio del artículo, veo que además de comprensión tienes problemas de memoría pues deduzco que cuando llegaste al final de la lectura ya no te acordaste de lo expuesto al inicio de la misma.
Pero en eso si no le puedo ayudar. Solo sugerirle respetuosamente que pida una cita en su EPS y aproveche para pedir un calmante para sus nervios y temores porque parece que vio una pelicula de terror y no distinguió la realidad.
Se nota que nunca a trabajado en este cuento, maestro.
iiuffff que grata sorpresa encontrarme con esta publicacion, menos mal me retire en segundo semestre.
exelente Freddy Jesús Mazo Ramírez.
Y FELIZ NAVIDAD TAMBIEN ESPERAMOS QUE PASES CN TU FAMILIA Y NO ES UNA OFICINA.
… Y NO EN UNA OFICINA*
Sí. Tristemente sí. Si te sirve de consuelo, consistente con este panorama, a mis dos hijas afortunadamente, viendome en el ejercicio de la profesión, no les quedaron ganas de mirar siquiera un libro de contabilidad. Estudiaron ciencias y son cientificas investigadoras. LLegan todos los días a las 6 pm a casa y ganan mucho más.
yo amo la contaduria publica y es el contador el que debe hacer respetar su profesion no el gerente ni el presidente de la compañia, ademas nuestro papel va mas aya de eludir impuestos de mas esta decir que si el gremio no hace respetar la profesiön un tecnico de escuela va quedar mejor parado que un profesional y esto depende es de nosotros de que siempre existe el FUEGO por nuestra profesion yo soy estudiante aun pero amo esta carrera y conozco muchos contadores que son exitosos y fueron mi inspiracion para estudiarla y sin duda no me arrepiento es una carrera que lo tiene todo la amo espero que vuelvas a encontar el motivo por el cual la escojistes y te enamores nuevamente de ella ,bendiciones
Es la triste realidad, nuestra culpa por no “dejar ir el cliente” y hacerse el que uno es capaz con el “chicharrón” que le pintaron para resolver, pues “al fin y al cabo es trabajo y le pagan a uno”. Se nos olvida que todo problema con la DIAN, imptos. de cualquier tipo y balances rechazados, problemas en la oficina de trabajo, “es culpa del contador que no supo hacer las cosas”. Y otra, que tenemos que care en cuenta, LA MALA PREPARACIÓN, que estan dando las Universidades, contratando a Contadores Egresados de la Universidad, y que no han encontrado “chamba”, dizque por que son egresados de esa U, y los estatudos de ella lo admite… Con razón!!!!
Parodiando el refrán, cualquier coincidencia con esta triste metamorfosis de la profesión es pura realidad.
Nosotros mismos tenemos la culpa, por sobresalir en el trabajo nos ofrecemos hasta para servir el tinto. La necesidad tiene cara de perro
Pensé que yo era el único que tenía la misma perspectiva de la situación actual de la profesión…y lo bueno es que muchos contadores se prestan de contoderos y permiten esas cosas “porque no hay más nada de empleo y hay que sobrevivir”…el conformismo. No aceptemos estas cosas por parte de nuestros gerentes. Yo fui contratado para labores contables y punto…y si no le sirve búsquese otro..y lo peor es que otro que no valora su profesión contrata. Esto es un labor de todos!!
Es muy triste pero cierto, al contador de hoy en dia no se trata con respeto, es simplemente el contadorcito para que los saque de los “chicharroncitos” que es otra parte del “contodero” que se te paso en el escrito. Bueno pero pensemos en una forma de unirnos propongamos..
Yo soy ex-contodero, ya acepte que esa platica se perdió, ahora soy mercachifles.
Da rabia y tristeza leer este artículo, porque es la clara realidad de la profesión y es el sentir de todos contadores que nos convertimos en Contoderos.