Despedir sin justa causa a un trabajador tiene elevados costos tributarios

Inicio » Impuestos. » (09 / 07 / 2011 )

Al despedir a un trabajador sin que exista  justa causa, el contribuyente no sólo debe asumir una indemnización que puede ser costosa; debe asumir en elevado costo tributario en virtud a que un estado netamente fiscalista  como Colombia no acepta como costo o deducción esa indemnización.

En opinión de la Dian secundada por la sección cuarta del consejo de estado, la indemnización por despido injustificado no es expensa necesaria ni tiene relación de causalidad para la generación de la renta, y en consecuencia, no proceden como costo o deducción.

A pesar de que la ley laboral obliga a que el empleador indemnice a un trabajador por despedirlo cuando lo ha considerado pertinente aunque no exista una justa causa de las contempladas expresamente por la ley, no puede ese empleador argumentar que debió hacer ese pago por un mandato de ley, por lo que deberá tributar sobre esa indemnización pagada.

En reciente sentencia la sección cuarta del consejo de estado expuso:

En relación con esta partida, la Sala no la aceptará por considerar que no se trata de una expensa necesaria y su reconocimiento no está dado por el artículo 108 del Estatuto Tributario, sino por el cumplimiento de los requisitos del artículo 107 ibídem.

En efecto, el artículo 108 del Estatuto Tributario regula la deducción de salarios y si bien se ha señalado, conforme con la jurisprudencia que se ha citado en esta providencia, que existen ciertos pagos laborales que aun cuando no sean salarios, podrían ser deducibles, estos deben cumplir con los requisitos de las expensas necesarias para su aceptación. Este es el caso de las indemnizaciones legales, entre ellas, la de retiro por despido sin justa causa.

Según las normas laborales , entre ellas, el artículo 127 del Código Sustantivo del Trabajo, constituye salario no sólo la remuneración ordinaria, fija o variable, sino todo lo que recibe el trabajador en dinero o en especie como contraprestación directa del servicio, sea cualquiera la forma o denominación que se adopte (primas, sobresueldos, bonificaciones habituales, valor del trabajo suplementario o de las horas extras, etc.).

(….)

Bajo las anteriores definiciones, para la Sala las indemnizaciones por despido no son salario, pues su pago no obedece a la contraprestación directa del servicio, que por lo demás ya terminó; sino, al resarcimiento de los perjuicios causados al trabajador por el incumplimiento del empleador de lo pactado en el contrato.

En efecto, el artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo señala que  “[…] En caso de terminación unilateral del contrato de trabajo sin justa causa comprobada, por parte del empleador o si éste da lugar a la terminación unilateral por parte del trabajador por alguna de las justas causas contempladas en la ley, el primero deberá al segundo una indemnización […]”. Como lo precisó la Sala en sentencia de 23 de junio de 2005, “el concepto de indemnización está integrado por el daño emergente y el lucro cesante, elementos que […] no corresponden a la contraprestación del servicio, sino a la necesidad de reparar los perjuicios que se originan para el trabajador, por la terminación unilateral del contrato laboral, sin justa causa […]” .

Ahora bien, la Sala, en sentencia del 26 de noviembre de 2009, precisó que no obstante, la indemnización por retiro era un pago laboral, para su deducibilidad debía tenerse en cuenta si se cumplían los requisitos del artículo 107 del Estatuto Tributario .

Luego de analizar los conceptos de relación de causalidad, necesidad y proporcionalidad, en esa providencia la Sala señaló, frente a la indeminización por despido sin justa causa, que si bien podían existir partidas que, sin ser salarios, estaban inmersas dentro del concepto de pagos de índole laboral y que algunas de ellas podían ser necesarias en la medida en que generaban o ayudaban a generar el ingreso en la actividad productora de renta, no era el caso de esa indemnización, pues la misma no correspondía a la contraprestación del servicio, sino a la necesidad de reparar los perjuicios que se originaban para el trabajador, por la terminación unilateral del contrato laboral.

Que respecto de esa indemnización no podía configurarse el criterio en virtud del cual se aceptara la relación de causalidad y necesidad de los pagos extraordinarios provenientes de la relación laboral, con la actividad productora de renta. Pues sin dicho pago era totalmente viable producir la renta, ya que no era la causa del ingreso por el desarrollo de la actividad. Además, que no era un gasto normal o usual para producir o facilitar la generación de la renta. Lo anterior, por cuanto las indemnizaciones por despido injusto no intervenían en la producción de la renta ni ayudaban a generarla. Sencillamente eran pagos que tenían el carácter indemnizatorio y en ellos debía incurrir el empleador cuando desvinculaba al trabajador en los términos del artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo.

Así mismo, consideró que, como cualquier pago de una sanción que debiera sufragar el contribuyente, el hecho de que legalmente tuviera que pagar la indemnización no la convertía en indispensable para facilitar la generación de renta. Que aceptar su deducibilidad implicaría la concesión de un beneficio tributario a quien por su causa dio lugar al pago de la indemnización. (…) [Sentencia del 19 de mayo de 2011, expediente 18039]

Extrema pues esta interpretación. Se ha enviado al garete la supuesta autonomía que las partes tienen para poner fin a un contrato, aunque para ello haya que pagar alguna indemnización, sanción o multa.

Son muchas las razones no contempladas por la ley laboral que puede tener un contribúyete para despedir a un trabajador, y tal derecho y autonomía no debería ser limitado de esta forma, máxime cuando la misma ley ya le ha impuesto una carga previa como es el caso del pago de la indemnización.

Así las cosas, antes de despedir un trabajador con justa causa, no sólo hay que considerar el pago de la indemnización sino el mayor impuesto que se debe pagar ante la imposibilidad de disminuir la base gravable por ese pago.

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77 Opiniones
  1. YURLEY dice:

    HOLa buenas noches es que yo queria saber como se sabe es q me despidieron sin justa causa ya q me encontraba incapacitada de una enfermedad, no se cuanto me corresponde como indenizacion

  2. geny consuelo figueroa dice:

    buenas tardes. trabajo en una empresa en la cual el 30 de noviembre cumpliria 19 años delabor el pasado 21 de octubre me llamron diciendome que tenian un plan demejoramiento pero que adicional a esto estaba mi carta de preaviso, les firme el plan demejoramiento que para ellos es las estrategias en ventas y actitud ante los clientes. pero no he firmado la carta de preaviso . me hicieron un segundo llamado aplan de mejoramiento que termina el 22 de nov.mi pregunta si firmo la carta sin ninguna causa justificada tengo derecho areclamr indegnizacion por mis años de labor..

    • andrea garcia - poll770@hotmail.com dice:

      si le pasan carta de preaviso es importante saber si su contrato es a termino fijo o termino indefinido. si es a termino fijo independiente que lo firme o no ya esta informada que no continuara en la empresa. si su contrato es a termino indefinido las cosas son diferentes, pues tendría que ser indemnizada si le terminan el contrato sin justa causa
      cualquier inquietud vía mail.

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