Diferencia en cambio originada en un pasivo fruto de un gasto no deducible

La diferencia en cambio es o un ingreso gravado o un gasto deducible, sin perjuicio de la última modificación efectuada por la ley 1739 de 2014, que señala que la diferencia en cambio origina en de las inversiones en moneda extranjera, en acciones o participaciones en sociedades extranjeras, que constituyan activos fijos para el contribuyente solo se realiza en el momento de la enajenación.

Cuando el dólar aumenta, nuestras deudas en moneda extranjera aumenta, y esa diferencia entre lo que debíamos en un primer momento y lo que se debe al cierre del ejercicio fiscal, ese aumento de deuda, constituye una deducción por diferencia en cambio. Y este efecto lo reconocen las normas fiscales en el artículo 120 del estatuto tributario.

Pues bien, la DIAN recientemente mediante concepto 12578 del 19 de mayo de 2016 señaló:

“No obstante lo anterior, cuando un pasivo que deba ser ajustado por diferencia  en cambio tiene su origen en un gasto no deducible.-como en el caso consultado ante la ausencia de registro de los contratos de tecnología, asistencia técnica y demás señalados-; al no ser deducidle el gasto y atendiendo el principio que lo accesorio sigue la suerte de lo principal, tampoco lo será el ajuste por diferencia en cambio de la deuda que lo soporta.

Lo anterior tiene también su fundamento en el artículo 82 del Decreto 2649 de 1993 reglamentario de la contabilidad, cuando consagra que  el valor de  los pasivos poseídos el último día del período o del mes, se debe ajustar con base en la tasa de cambio vigente al cierre del período o del mes para la moneda en la cual fueron pactados, registrando como contrapartida un gasto o ingreso financiero, según corresponda, salvo cuando tales conceptos deban activarse.”

Al respecto el artículo 120 del estatuto tributario señala:

“Art. 120. Deducción de ajustes por diferencia en cambio. Los pagos hechos en divisas extranjeras se estiman por el precio de adquisición de éstas en moneda colombiana.

Cuando existan deudas por concepto de deducciones que deban ser pagadas en moneda extranjera, los saldos pendientes de pago en el último día del año o período gravable se ajustan por pérdidas y ganancias y la cuenta por pagar, al tipo oficial de cambio.

En la fecha en la cual se realice el pago de las deudas, el contribuyente debe hacer el correspondiente ajuste por pérdidas y ganancias y la cuenta por pagar respectiva, por la diferencia entre el valor en pesos colombianos efectivamente pagado y el valor de la deducción a que los pagos se refieren.”

Observemos como la parte final del articulado hace referencia a la relación entre las deudas por pagar y “la deducción”, motivo por el cual la DIAN en su concepto concluye que “como la norma es expresa al establecer la relación entre el pasivo y la deducción que lo origina; por ello cuando el costo o gasto no es deducible se reitera, tampoco lo será el ajuste negativo por diferencia en cambio.”

Así la cosas, un ajuste por diferencia en cambio para que sea deducible debe originarse en un pasivo proveniente de un gasto que cumplir con los requisitos de las deducciones consagrados en el estatuto tributario.

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