Efectos fiscales del cambio de residencia fiscal

El presente escrito se va a limitar a las denominadas personas naturales (también denominadas personas físicas en algunos ordenamientos), cómo pasan de no residentes a residentes y las implicaciones que esto tiene en materia fiscal.

Como ya se ha mencionado en escritos anteriores en Colombia hay un sistema mixto que grava a los residentes por su renta mundial, y a los no residentes por los ingresos que tengan “vínculo económico” con el País, tal y como lo dice el inciso 2° del artículo 9 del Estatuto Tributario.

Sin embargo los No Residentes también pueden pasar a ser Residentes de conformidad al numeral 1 del art. 10 del Estatuto Tributario, de la siguiente forma:

“Artículo 10. RESIDENCIA PARA EFECTOS TRIBUTARIOS: Se consideran residentes en Colombia para efectos tributarios las personas naturales que cumplan con cualquiera de las siguientes condiciones:

1. Permanecer continua o discontinuamente en el país por más de ciento ochenta y tres (183) días calendario incluyendo días de entrada y salida del país, durante un periodo cualquiera de trescientos sesenta y cinco (365) días calendario consecutivos, en el entendido que, cuando la permanencia continua o discontinua en el país recaiga sobre más de un año o periodo gravable, se considerará que la persona es residente a partir del segundo año o periodo gravable.”

No está de más ponerle de presente al lector que el texto citado es el introducido por el artículo 2 de la ley 1607 de 2012, y que la parte correspondiente al numeral citado antes de la modificación rezaba así:

“ARTÍCULO 10. RESIDENCIA PARA EFECTOS FISCALES. La residencia consiste en la permanencia continua en el país por más de seis (6) meses en el año o período gravable, o que se completen dentro de éste; lo mismo que la permanencia discontinua por más de seis meses en el año o período gravable..”

Así las cosas, a diferencia del texto original, el introducido por la ley 1607 de 2012 únicamente exige que se esté en el territorio colombiano durante un término de 183 días, en un periodo de 365 días, sin importar si es continuo o discontinuo y que el término de 365 días comprenda dos periodos fiscales en términos del impuesto de renta. Por ejemplo, una persona No Residente que haya entrado por primera vez al país en el 30 de junio de 2015, para pasar a ser resiente fiscal, tendría que estar más de 183 continuos o discontinuos y el término de 365 días terminarían de contarse el 28 de junio de 2016 (pues el 2016 fue año bisiesto y el 29 de junio de 2016 ya sería el día 366), y tendría la obligación formal de declarar lo correspondiente al año 2016 en el año 2017; ya si los 183 días se dan en un mismo periodo gravable, sería este el periodo a declarar una vez finalizado, en las fechas que determine el gobierno nacional.

Para finalizar vale la pena aclarar algo, y es que el no residente, cuando pasa a ser residente se le gravan la totalidad de sus rentas, es decir, pasa a declarar por la totalidad de sus ingresos mundial y no solamente por los ingresos obtenidos en Colombia. Lo anterior en contraste con lo que ocurría antes del año 2013, fecha en la que entró en vigencia la ley 1607 de 2012, y es que al haber derogado el artículo 198 de la mencionada ley, el inciso segundo del artículo 9° del Estatuto Tributario, que establecía que después del quinto año de residencia fiscal, bien fueran continuos o discontinuos pasaba también a tributar el no residente por los bienes que tuviera en el extranjero; con la esta ley pasa a tributar por su renta mundial a partir del primer año que obtenga la calidad de residente.

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