El impuesto de registro en la reforma tributaria I

El impuesto de registro  es un gravamen departamental que sustituyó al de anotación y registro mediante la ley 223 de 1995. Dicho impuesto ciertamente ha sido muy criticado desde su creación por ser considerado un motor más de informalidad en el país.  Ahora bien dicho impuesto tiene dos variaciones i) impuestas de registro sin cuantía y ii)  el impuesto de registro con cuantía.

Ahora bien la reforma tributaria (ley 1607 de 2012) en el artículo  187 dispuso:

“Artículo 187. Impuesto de Registro. Modifíquese el artículo 229 de la Ley 223 de 1995, el cual quedará así:

Artículo 229. Base gravable. Está constituida por el valor incorpo­rado en el documento que contiene el acto, contrato o negocio jurídico. Cuando se trate de inscripción de contratos de constitución de sociedades, de reformas estatutarias o actos que impliquen el incremento del capital social o del capital suscrito, la base gravable está constituida por el valor total del respectivo aporte, incluyendo el capital social o el capital suscrito y la prima en colocación de acciones o cuotas sociales.

Cuando un acto, contrato o negocio jurídico deba registrarse tanto en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos como en la Cámara de Comercio, el impuesto se generará solamente en la instancia de inscripción en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos.

En los actos, contratos o negocios jurídicos sujetos al impuesto de registro en los cuales participen entidades públicas y particulares, la base gravable está constituida por el 50% del valor incorporado en el documento que contiene el acto o por la proporción del capital suscrito o del capital social, según el caso, que corresponda a los particulares.

 

En los documentos sin cuantía, la base gravable está determinada de acuerdo con la naturaleza de los mismos.

Cuando el acto, contrato o negocio jurídico se refiera a bienes inmue­bles, el valor no podrá ser inferior al del avalúo catastral, el autoavalúo, el valor del remate o de la adjudicación, según el caso. Para efectos de la liquidación y pago del impuesto de registro, se considerarán actos sin cuantía las fusiones, escisiones, transformaciones de sociedades y consolidación de sucursales de sociedades extranjeras; siempre que no impliquen aumentos de capital ni cesión de cuotas o partes de interés. (Subrayado propio)”

Antes de la reforma el impuesto se pagaba por el capital suscrito y no sobre el superávit de capital. Ahora con la reforma, se incluyó la prima en colocación de acciones como base gravable del impuesto de registro, principalmente  porque se había convertido en un mecanismo que buscaba disminuir el impacto de dicho impuesto en las empresas que requerían una gran inyección  de capital.

Otro punto relevante del artículo es la modificación respecto de los actos jurídicos que involucren inmuebles. Antes  por ejemplo, una persona que realizaba un aporte en especie (como lo es el inmueble) debía pagar por dicho aporte un doble gravamen, primero ante la oficina de instrumentos públicos y posteriormente ante la cámara de comercio.

Ahora, con la reforma, se creó un inciso aclarando que cuando un “Cuando un acto, contrato o negocio jurídico deba registrarse tanto en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos como en la Cámara de Comercio, el impuesto se generará solamente en la instancia de inscripción en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos.”

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