El primer paso para crear una marca personal

El proceso de creación de marca personal es largo, rara vez una persona se posiciona en un sector o se da a conocer de un día para otro salvo que haya realizado una idea muy brillante o haya sido objeto de noticia por cualquier motivo.

Teniendo en cuenta que esas dos situaciones se dan en un caso entre cada mil, el resto de nosotros tendremos que optar por seguir el lento pero seguro camino de creación de la marca personal desde el primer paso hasta el último.

Hoy vamos a arrancar con este proceso, realizando el primer e innegociable paso que nos hará poner la primera piedra en ese c amino, veamos cuál es y qué podemos hacer para empezar hoy mismo.

¿Quién eres?

Seguramente este sea el paso número uno en cualquiera de los sistemas de proceso de creación de marca personal y es algo tan obvio, pero no tan simple, como saber quiénes somos.

Podrás pensar “que tontería, esto es algo que ya sé”. Hagamos una prueba, ¿serías capaz de describir cómo eres y qué es lo que haces en menos de un minuto sin dudar? Lo dudo mucho, la mayoría somos incapaces siquiera de definirnos en 2 o 3 palabras si nos lo piden.

Todo esto ocurre porque realmente nunca nos hemos parado a pensar en quienes somos, a pesar de la radical importancia que tiene y las ventajas que puede darnos conocer la mejor herramienta para el personal branding: nosotros mismos.

Para empezar a conocernos, vamos a seguir un proceso de cuatro pasos con los que estoy seguro de que conseguiréis dejar muy claro quienes sois.

1. Define tus valores

Los valores son aquello que define toda tu vida, el punto central de cómo eres y lo que definirá el tipo de decisiones que tomes durante toda tu existencia. A veces nos equivocamos y traicionamos nuestros valores, pero normalmente nos fijamos en ellos y los llevamos como bandera a pesar de que ni hayamos pensado en cuales son.

Por ejemplo, varios valores clásicos serían la ambición, la inteligencia, la libertad, el compromiso, la creatividad o incluso la familia o los amigos. Son todas aquellas cosas que a la hora de tomar una decisión sopesaras para decir sí o no.

2. Priorización de valores

Si te ofrecieran mañana un trabajo en otro país con pocas opciones de viajar a tu ciudad actual, ¿qué harías? Dependería de qué valores tienes por delante y si son más fuertes aquellos relacionados a la familia o amigos o los relacionados con la ambición y libertad.

Todos necesitamos ordenar nuestros valores, ya que por mucho que seamos ambiciosos y queramos progresar en nuestra carrera laboral, si abandonar a nuestra familia, pareja o amigos supone una gran pérdida para nosotros no nos servirá de nada.

Ten en cuenta que el objetivo final de la marca personal no es solo conseguir mejorar tu carrera profesional o hacerte conocido, sino conseguir que seas feliz y disfrutes con tu trabajo. De nada sirve ser un referente en el sector si cuando dejamos de trabajar no tenemos nada con lo que disfrutar todo lo que hemos conseguido.

3. Conoce tus pasiones

Si hay una frase que podría definir este punto, es esta:

Si trabajas de aquello que te apasiona, nunca más volverás a trabajar

Con esto quiero decir que si acabas trabajando de aquello que te encanta, ir al trabajo nunca más será una pesadez o algo desagradable. Será algo que te encante y que te llene, ya que al finalizar tu jornada laboral te sentirás que estás haciendo justo lo que siempre has querido.

Una pasión es algo que realmente te interesa, algo que te gusta investigar y que harías incluso si no te pagaran por ello solo porque te encanta. Las hay tanto profesionales como personales, y deberías conocer ambas para poder fijar su marca personal.

Ejemplos de pasiones pueden ser la tecnología, viajar, programar, el diseño gráfico, la escritura, la creación de empresas, los móviles, etc. Cualquier cosa que te interese y sepas que te gustaría hacer tanto en el trabajo como fuera de él.

4. ¿Cuáles son tus rasgos únicos y diferenciadores?

Este punto es clave en la creación de marca personal, ya que aquello que nos diferencia del resto es lo que nos posicionara en un futuro. Los rasgos únicos son aquellas cosas que el resto ve en ti y con las que te relacionan con solo pensar en tu nombre.

Puedes ser una persona capaz de realizar el trabajo de una manera rápida e increíble, aquel que más se interesa por el resto, el programador más limpio realizando código, un gran hablador, un escritor excelente, un líder nato, etc.

Podrás descubrir tanto los rasgos buenos como los malos, así sabrás cuales tienes que potenciar y cuales son aquellos que debes evitar mostrar y que podrían debilitarte si no los mejoras.

Por ejemplo, puedes ser un escritor excelente y para potenciar tu marca personal un blog podría ser una gran herramienta, mientras que al no ser un gran hablador las conferencias o el uso del vídeo podría ser más complicado para ti.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.