El riesgo que asume una persona natural al declarar un pasivo inexistente o sin soporte

Algunas personas naturales se ven tentadas a incluir pasivos inexistentes, o en algunos casos, a incluir pasivos sin el debido soporte, práctica que conllevan un riesgo muy elevado que no es justificable.

Los pasivos se restan del patrimonio bruto para determinar el patrimonio líquido, que es la base para calcular la renta presuntiva, por lo que algunos contribuyentes buscan  la forma de disminuir su patrimonio, pero ello no se justifica en vista al riesgo de que la Dian detecte ese pasivo improcedente y decida adicionar ese valor como renta gravable en los términos del artículo 239-1 del estatuto tributario:

Cuando en desarrollo de las acciones de fiscalización, la Administración detecte pasivos inexistentes o activos omitidos por el contribuyente, el valor de los mismos constituirá renta líquida gravable en el período gravable objeto de revisión. El mayor valor del impuesto a cargo determinado por este concepto generará la sanción por inexactitud.

La situación más común que se puede dar, es que el contribuyente declare un pasivo real pero sin el debido soporte, lo que es aprovechado por la Dian para aplicar el artículo 239-1 del estatuto tributario.

Es normal que una persona natural adquiera una deuda con otra persona natural y firme una letra de cambio o un pagaré, y si bien se trata de un pasivo real, existente, si no cumple con las formalidades que exige la ley, ese pasivo será rechazado, y lo más probable es que la Dian le adicione el valor de ese pasivo como renta gravable.

Esa letra o ese pagaré será un soporte válido para una persona natural que no lleve contabilidad siempre que se trate de un documento con fecha cierta, como bien lo señala el artículo 770 del estatuto tributario:

Prueba de pasivos. Los contribuyentes que no estén obligados a llevar libros de contabilidad, sólo podrán solicitar pasivos que estén debidamente respaldados por documentos de fecha cierta. En los demás casos, los pasivos deben estar respaldados por documentos idóneos y con el lleno de todas las formalidades exigidas para la contabilidad.

En cuanto a lo  que se debe entender como fecha cierta  dice el artículo 767 del estatuto tributario:

Fecha cierta de los documentos privados. Un documento privado, cualquiera que sea su naturaleza, tiene fecha cierta o auténtica, desde cuando ha sido registrado o presentado ante un notario, juez o autoridad administrativa, siempre que lleve la constancia y fecha de tal registro o presentación.

En consecuencia, si se tiene un pasivo por el que se ha firmado una letra, esa letra debe o debió presentarse ante un notario público (autenticación) para que pueda servir de soporte fiscal del pasivo, y por supuesto que esa autenticación debió hacerse a su debido  tiempo, pues no puede ser que una letra firmada en el 2013 se autentique en el 2014, pues ello sería más o menos como una prueba pos constituida, y en todo caso esa fecha cierta tendrá una fecha no del año gravable 2013 sino del año gravable 2014.

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