El síndrome de Hydris, paranoia de jefes y ejecutivos

Siente que su jefe, su amigo o conocido, desde algún tiempo, como le pasa al hijo de Tuta de Lisandro Meza,  llega, pasa y sale sin saludar ?; que no cabe en ninguna parte ?; que mira a todo el mundo por encima del hombro como si solamente él existiera ?; que no pide el favor sino exige gritando ?; que por más que de todas las formas le muestra que está equivocado, usted termina perdiendo?; que sin entender el porqué, ahora anda con escoltas que no le despintan ni para ir al baño?; que le importa un bledo la fila que le preceda ?; que todo lo bueno pasa por su intervención y lo malo, por la ineptitud de los demás ?; que llega tarde a todas partes y deja plantado si es que no esperando tres horas a quien cita ?; que no tiene porque disculparse?; que se siente dueño de la ultima palabra y la verdad revelada ?; que sin él, la empresa no existiría ?, es decir, ya no camina sino flota..?

Fíjese no más, estas conductas que considerábamos normales en alguien alquimia entre CEO y dueño del aviso, no son más que las revelaciones de una serie de exteriorizaciones del comportamiento detectadas por los antiguos griegos, "... para identificar a los héroes que, borrachos de éxito y haciendo acúmulo de poder, comenzaban a comportarse como auténticos tiranos cuando no como dioses..." y que la psicología moderna ha denominado como el Síndrome de Hydris, Síndrome de la desmesura, o Patología del Poder.

Al efecto, refiere la más elemental definición que Síndrome no es otra cosa que"... un conjunto de síntomas de una enfermedad observables a simple vista o luego de estudios apropiados..."  tales como los indicados, destacando, según los expertos, que el Síndrome de Hydris es propio de los abusadores, desde héroes militares, políticos de todo pelambre y alcurnia, hasta medianos mequetrefes directivos de empresas, unos y otros, con un común denominador:

"... creen y sienten el centro del universo que se divide entre ganadores y perdedores por lo que se asumen como ganadores a la vez que temen enormemente perder su status y se afanan a toda costa por mantenerlo ya sea mediante el fraude, la mentira, la conspiración, confabulación o la tergiversación sin dudar ni por un momento en adoptar sin importar las consecuencias, actitudes agresivas y causar a los demás que están por debajo de él, daños irreparables..."

Esto es, precisando una definición científica:

"... no es más que una paranoia caracterizada por ideas fijas, obsesivas e ilógicas, en las que predomina egolatría, narcisismo, frialdad emocional, incapacidad para la autocrítica, hostilidad con el entorno, resentimiento y mucha desconfianza previamente acompañada de eventos traumáticos de la niñez y de la estructura propia del sujeto..." [Fuente]

Bajo este esquema tremendista si se quiere, nos dimos a la tarea de indagar en alguna que otra EPS la categorización de este síndrome, encontrándonos con la sorpresa que en psiquiatría no se reconoce su existencia, por lo que en si, no se trataría de una enfermedad o trastorno mental, es más, tan si quiera se tienen estadísticas confiables  o actualizadas del numero de nuestros ejecutivos, políticos o militares que hubiesen sido analizados y más aun, se encuentren bajo algún tipo de seguimiento. Entendemos que hacen y harán parte del obscurantismo que los rodea, en tanto cientos de trabajadores tendrán que seguir aguantándose sus locuras, fantasías y alucinaciones, " por un vil jornal".

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.