En casación no se puede atacar la segunda y primera instancia al tiempo

En el recurso extraordinario de casación laboral, el demandante no puede atacar al mismo tiempo las sentencias de segunda y primera instancia, sólo la segunda, la proferida por el tribunal, o la primera, si el demandante recurrió al principio per saltum

Las demandas de casación laboral exigen una ritualidad muy especial, que debe ser observada con obsesión por quienes las redactan, puesto que un sencillo error de forma será suficiente para que la corte ni siquiera se tome el trabajo de estudiar a fondo las pretensiones del recurrente.

Es por ello que resulta pertinente aclarar que la demanda de casación tiene como objetivo atacar la sentencia proferida por el tribunal más no la sentencia proferida por el juzgado de primera instancia, por lo tanto en la misma demanda sólo se ha atacar la segunda instancia, y por supuesto que no se pueden atacar las dos.

Si el recurrente no está conforme con la primera sentencia, debió atacarse en la oportunidad procesal correcta ante la instancia indicada, esto es, en el tribunal. Si la sentencia del tribunal tampoco le satisface, debe atacar dicha sentencia ante la Corte suprema de justicia. Ese es el camino correcto como bien lo indica la misma sala laboral de la Corte suprema de justicia en sentencia 41084 de mayo 2 de 2013, con ponencia del magistrado Luis Gabriel Miranda:

“Los cargos, y en general la demanda contiene varias irregularidades que la vuelven inestimable. 

En efecto, el alcance de la impugnación que cada cargo plantea de manera independiente, se encuentra incorrectamente formulado, pues de conformidad con los artículos 88 y 89 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, con el recurso extraordinario de casación se procura la casación de la sentencia de segunda de instancia, y excepcionalmente la de primera cuando se acude a la Corte en virtud de la casación per saltum, que desde luego no es el caso que aquí se ventila.

Se dice lo anterior porque el recurrente en los dos ataques solicita a la Corte quebrar los fallos de ambas instancias, lo cual es inadmisible en los términos del artículo 88 ibídem.

Lo ajustado a la norma es que se pida la casación de la sentencia de segundo grado, para que la Corte, en sede de instancia, confirme, revoque o modifique la de primer grado.”

Son reglas elementales y de fácil cumplimiento que deben ser observadas rigurosamente con el fin de garantizar un tránsito de la demanda de casación sin trastornos.

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