En el despido con justa causa la carga de la prueba la tiene el empleador y en el despido indirecto el trabajador

Como es sabido, en los casos de despido con justa causa al trabajador le corresponde probar que fue despedido, y al empleador la ocurrencia de los hechos que adujo en la carta de despido como justas causas de éste. 

Sin embargo, en tratándose de despido indirecto la carga de la prueba le corresponde al trabajador, quien deberá probar los hechos que alegó como sustento de su decisión de terminar el contrato de trabajo por  culpa del empleador.

En Derecho existe una máxima según la cual: “a quien afirma, incumbe la prueba” (affirmanti incumbit probatio), lo cual significa que si en la demanda el trabajador afirma que fue despedido, a éste le corresponderá probar el hecho del despido, y si el empleador al contestar la demanda y proponer excepciones afirma que fue con justa causa, deberá probar los hechos constitutivos de esas justas causas. Y esa misma regla se aplica para el despido indirecto, o sea que si el trabajador da por terminado el contrato aduciendo que lo hace por hechos imputables al empleador, deberá probar esos hechos, so pena de que se le niegue la pretensión.

Sin embargo, al trabajador no le basta con probar esos hechos, sino que además deberá demostrar que los mismos constituyen justa causa para que el trabajador pueda dar por terminado el contrato de trabajo. Y eso es así, porque bien puede ocurrir que el trabajador aduzca unos hechos y los pruebe, pero que éstos no tengan el alcance y la magnitud suficiente para dar al traste con el contrato de trabajo.

Sobre este punto tuvo oportunidad de pronunciarse la Sala de Casación Laboral de la Corte S. de J. al ocuparse del caso de un trabajador que demandó a su exempleador para que fuera condenado al pago de la indemnización prevista por la ley para los casos en que el contrato termina por decisión del trabajador pero por culpa del empleador.

En esa ocasión dijo la Corte:  

“Indemnización por despido indirecto.- 

“Debe resaltarse que cuando es el trabajador el que da por terminado el contrato de trabajo invocando causas imputables al empleador le corresponde a aquel probar los hechos que fundamentan su decisión y que estos constituyen justa causa para poder tener derecho a la indemnización por despido, de manera que la carga de la prueba la tiene el demandante (art. 177 del C de P.C. y 1757 del C.C.). "

Lo anterior es importante tenerlo presente pues algunas veces los abogados descuidan ese deber y terminan perdiendo el pleito.     

Quienes quieran profundizar en el tema pueden consultar las sentencias 9291 del 20 de marzo de 1997, 11736 del 12 de junio de 1999, y No. 35999 del 29 de septiembre de 2009, de la Sala de Casación Laboral de la C. S. de J.

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