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¿En qué cambia la contabilización del impuesto al patrimonio?

Con la adición que el gobierno hizo al artículo 78 del decreto 2649 de 1993, ¿en qué cambia la contabilización del impuesto al patrimonio?

Por una norma tributaria [ley 1111 de 2006], el impuesto al patrimonio se podía contabilizar contra la cuenta de revalorización del patrimonio. Así quedó consignado en el artículo 292 del estatuto tributario modificado por la ley 1111 de 2006:

Parágrafo. Los contribuyentes podrán imputar el impuesto al patrimonio contra la cuenta de revalorización del patrimonio, sin afectar los resultados del ejercicio.

Así estaba la norma respecto a la contabilización del impuesto al patrimonio. Ahora, con la extensión del impuesto al patrimonio consagrada en la ley 1370 de 2009, el gobierno decidió modificar el decreto 2649 para reglamentar la forma como se debe contabilizar el impuesto al patrimonio de que trata la ley 1370.

Mediante el decreto 514 de 2010, el gobierno adicionó un parágrafo transitorio al artículo 78 del decreto 2649 de 1993 en el que se dice:

Los contribuyentes podrán imputar anualmente contra la cuenta de revalorización del patrimonio, el valor de las cuotas exigibles en el respectivo período del impuesto al patrimonio de que trata la Ley 1370 de 2009.

Cuando la cuenta revalorización del patrimonio no registre saldo o sea insuficiente para imputar el impuesto al patrimonio, los contribuyentes podrán causar anualmente en las cuentas de resultado el valor de las cuotas exigibles en el respectivo período.

Lo anterior sin perjuicio de las revelaciones a que haya lugar en notas a los estados financieros.

Básicamente este decreto dice lo mismo que ya decía el artículo 292 del estatuto tributario, sólo que aclara o precisa lo que se debe hacer en los casos en que en la cuenta revalorización del patrimonio no haya ningún valor ningún saldo o este sea insuficiente.

El nuevo decreto precisa también que a la cuenta de revalorización del patrimonio sólo se debe llevar la cuota de cada periodo, es decir que no se puede llevar la totalidad del impuesto al patrimonio que se genere el 01 de enero de 2011, sino que se llevara en cada año la cuota que corresponda a dicho año,  mientras que el artículo 2912 del estatuto tributario dice que la totalidad del impuesto causado se puede llevar contra la cuenta de revalorización del patrimonio.

Adicionalmente, el artículo 292 del estatuto tributario no contempla que se pueda afectar el estado de resultados, lo que sí permite hacer el decreto 514 de 2010 en los eventos en que la cuenta de revalorización no tenga saldo suficiente para absorber el impuesto al patrimonio.

En principio podríamos decir que una vez más se ha impuesto la ley tributaria sobre la técnica contable, puesto que contablemente un impuesto siempre ha sido y siempre será un gasto y como tal se debe reconocer, pero aquí vemos que la norma tributaria obliga a realizar unos registros que cualquier  teórico contable calificaría de absurdo.

No obstante, en nuestra opinión no es obligatorio hacer caso a la norma fiscal, puesto que tanto el artículo 292 del estatuto tributario como el decreto 510 de 2010, no obligan a que el contribuyente contabilicé el impuesto el patrimonio con base a la norma fiscal, puesto que estas dos normas utilizan la expresión “podrán”, es decir que el contribuyente tiene la facultada para ceñirse o no a la norma fiscal.

Si nos apoyamos en la real academia de la lengua española, al término “podrán corresponde a la conjugación futuro simple del verbo “poder”, y según la misma academia, este verbo significa “Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo”, lo que es muy distinto a tener la obligación. Una cosa es poder hacer algo, tener la facultad de hacer algo, y otra muy distinta tener la obligación de hacer algo [yo puedo hacerlo pero no lo hago].

Si la intención del legislador hubiera sido que el contribuyente por obligación contabilizará el impuesto al patrimonio conforme a la norma fiscal, hubiera utilizado el verbo “deber” (deberán), por lo que se debe concluir que el contribuyente perfectamente puede seguir contabilizando el impuesto al patrimonio conforme a la técnica contable, pues el legislativo solo le  ha concebido  la facultad más no le ha impuesto la obligación de seguir el ordenamiento fiscal.

Lo que si se debe tener claro es que el hecho de que el impuesto al patrimonio se contabilice según la técnica contable, es decir como pasivo contra un gasto,  o incluso un gasto pagado por anticipado en caso de las cuotas futuras, el contribuyente debe tener la precaución de que dicha contabilización no tenga los efectos fiscales que el legislador quiso evitar.

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2 Opiniones en “¿En qué cambia la contabilización del impuesto al patrimonio?”
  1. Ana Maria Escobar dice:

    Buenas Tardes

    Si en el territorio del Amazona todos los bienes y servicios son excluidos del IVA, si realizo operaciones con bienes exentos, estos continuan siendo exentos o pasan a ser excluidos, esto para efecto del IVA descontable.

  2. bibiana dice:

    buenos dias gracias por toda la informacion q me envian diariamente .
    me gustaria saber si un mesero tiene igual condicion para recibir liquidacion q cualquier persona q trabaja en una empresa o se necesita tener contrato
    gracias

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