Errores que impiden dormir

Hoy tenemos vigente una variación del impuesto a la riqueza, y lo hemos reformulado y renombrado impuesto a la riqueza.  Se han presentado múltiples anécdotas entorno a este impuesto. Una de estas anécdotas ocurrió con un contribuyente persona natural, que por infortunio presentó su declaración de renta y complementarios del año gravable 2006  adicionando un cero (0) a su patrimonio.

En cifras, el error se resume en el siguiente cuadro.

Gran error, sobre todo teniendo en cuenta que en su momento la ley 1111 de 2006  dispuso un impuesto al patrimonio cuyo hecho generador se realizaba a 1 de enero de 2007.

Pasó el tiempo, y el 27 de enero de 2012, la DIAN requirió al contribuyente solicitándole liquidar el impuesto al patrimonio. Y a su vez dentro de la vía gubernativa el contribuyente adjunto las pruebas  que indicaban que lo que había ocurrido era un error, y en concordancia con sus declaraciones de renta del año 2005 y 2007,  era latente que haba sido un error de transcripción.

Dicha situación pudo ser corregida en su momento en virtud del artículo 43 de la ley 962 de 2005. No obstante la administración continuó con el proceso y líquido y confirmo la liquidación bajo los siguientes argumentos:

“Como sustento de su decisión adujo que fue el contribuyente quien declaró el monto del patrimonio líquido a 31 de diciembre de 2006 y por ello no puede pretender que la administración olvide esa manifestación y determine que no es sujeto pasivo del impuesto al patrimonio pues ello va en contra de la buena fe y de la prohibición de obrar en contra de sus propios actos principios que el actor pretende que se desconozcan.”

Por fortuna el Tribunal Administrativo de Cundinamarca subsección A mediante sentencia 0998 de 2005  declaró la nulidad de los actos proferidos por la DIAN,  liberando  al contribuyente de la obligación  de pagar el impuesto al patrimonio y las sanciones correspondientes que a la fecha ascendían a $49.078.000 por impuesto y $78.522.000 por sanciones.

Los argumentos del tribunal señalan:

“De la lectura de las normas transcritas cabe resaltar que los artículos 588 y 589 del ET regulan el procedimiento de corrección de las declaraciones tributarias que den lugar a un aumento del impuesto a pagar o una disminución del impuesto a pagar, mientras que el artículo 43 de la Ley 962 de 2005 regula las correcciones que no den lugar a modificación del impuesto liquidado.

Pues bien para el caso en estudio es claro que lo que el contribuyente modificó fue su declaración de renta del año 2006 tal como se observa en el folio 30 del cuaderno principal en el que aparece un patrimonio líquido de $408.968.000, mediante formulario presentado el 2 de julio de 2013. Al comparar el impuesto sobre la renta liquidado en dicho formulario con la declaración inicial por el mismo período presentada el 17 de agosto de 2007 (folio 10 cuaderno de antecedentes) se observa el mismo monto de impuesto sobre la renta liquidado: $487.000, de donde resulta que no se presentó modificación alguna en el monto del tributo, por lo que es viable la aplicación del artículo 43 de la Ley 962 de 2005 que permite la corrección de errores en las declaraciones en cualquier tiempo siempre que el monto del tributo no sea modificado, pues en esos casos son aplicables los artículo 588 y 589 del ET.

No sobra anotar que asiste razón al contribuyente al afirmar que en la declaración del impuesto sobre la renta la información relativa al patrimonio no tiene efectos frente al impuesto sobre la renta, ello explica la razón por la cual al variar dicha información, el impuesto sobre la renta no varía. Así las cosas, no asiste razón a la administración al pretender impedir que el contribuyente modifique los errores de digitación en que pudo incurrir al diligenciar su declaración de renta.

De otra parte se advierte que la Administración dio aplicación al principio de presunción de veracidad de la declaración acompañado del principio de buena fe, según el cual a su entender no le es dable al contribuyente modificar su declaración sin vulnerar dicho principio, pero se abstuvo de valorar otras pruebas que el contribuyente allegó para sustentar el error en que incurrió y solicitó ser tenidas en cuenta en el trámite administrativo en ejercicio de las facultades de fiscalización de que ha sido investida por la ley la administración tributaria.”

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.