Estados financieros fraudulentos
El sistema contable permanentemente se encuentra expuesto a ser manipulado por la administración, empleados o terceras personas que mediante la realización de actos intencionales defraudan los recursos de las organizaciones empresariales y desfiguran los estados financieros para ocultar el delito.
Las irregularidades se presentan en forma disimulada con la manipulación de registros (omisión o alteración de asientos, sumas y asientos falsos) y documentos (destrucción, preparación y alteración), como por ejemplo:
- Recibir pagos o depósitos de clientes y no contabilizarlos o contabilizarlos por una menor cuantía.
- Alterar el recibo de productos como materia prima, mercancías no fabricadas por la empresa o propiedades planta y equipo, registrándolos por una menor cantidad o no reconocerlos contablemente.
- Aumentar los saldos de las cuentas por cobrar o disminuir los saldos de las cuentas por pagar, con el fin de favorecer a un tercero.
- Omitir o demorar la legalización de un anticipo.
- Incrementar en forma fraudulenta los gastos de viaje y representación.
- Registrar activos y pasivos ficticios.
- Realizar pagos dobles a proveedores.
- Contabilizar compras inexistentes para su posterior pago.
- Adulterar los recibos de caja, consignaciones bancarias o dobles reembolsos de caja menor.
- Realizar préstamos de dinero, ventas de servicios o productos a clientes ficticios.
- Utilizar los activos (dinero, bienes y derechos) sin previa autorización o registro.
- Sustraer los activos en forma temporal o definitiva.
La ocurrencia de una o varias de las irregularidades anteriormente enumeradas produce un quebrantamiento en el sistema contable y necesariamente como consecuencia se elaboran y presentan estados financieros fraudulentos que reflejan una situación financiera engañoso, perjudicando a los usuarios internos y externos de la información.
Para minimizar el riesgo de manipulación en el sistema contable es necesario que exista un trabajo mancomunado entre la auditoría interna y la revisoría fiscal con el fin revisar y evaluar constantemente los controles, además de avizorar otros riesgos que al materializarse podrían impactar en forma negativa los estados financieros.

