Fraccionamiento de la jornada de trabajo y extensión indebida de ésta

Entre las múltiples inquietudes que plantean los trabajadores, y no pocas veces los empleadores también, está la de la distribución de la jornada de trabajo.  Así por ejemplo, algunos trabajadores se quejan de que son sometidos a largas y agotadoras jornadas de trabajo sin permitírseles hacer pausas para descansar. Algunos indican que tienen que laborar las 8 horas seguidas, otros refieren jornadas de 12 horas continuas, y hay quienes afirman que su jornada de trabajo es de 24 horas corridas, cumpliendo turnos semanales de 3x3,  o sea tres días de trabajo y tres de descanso.   Explican que los alimentos deben tomarlos mientras trabajan, o sea, que no se le conceden descansos intermedios para consumirlos.

Frente a esa situación hay que decir que someter al trabajador a ese tipo de  jornadas es violatorio de la ley, además de abusivo e inhumano.

Es violatorio de la ley porque, por una parte, contraría abiertamente el Art. 167 del Código Sustantivo del Trabajo que señala  que “Las horas de trabajo durante cada jornada deben distribuirse al menos en dos secciones, con un intermedio de descanso que se adapte racionalmente a la naturaleza del trabajo y a las necesidades de los trabajadores”  y aclara a la vez que:  “el tiempo de este descanso no se computa en la jornada"  Y por otra, porque la jornada ordinaria máxima de trabajo es de 8 horas diarias, y por tanto cuando el trabajador labora 12, o 24 está excediendo en 4 y 16 horas, la jornada diaria máxima, aunque descanse varios días seguidos. También es ilegal  porque  se lleva por delante la prohibición que establece el Art. 161 del mismo Código en su literal d), en el sentido de que  cuando el empleador y el trabajador convengan en distribuir las 48 horas de la jornada semanal en jornadas diarias flexibles, éstas no pueden ser superiores a 10 horas diarias, y no habrá lugar al pago de horas extras cuando el número de horas de trabajo no exceda el promedio de 48 horas semanales dentro de la jornada ordinaria de 6 a.m  a 10 p.m.

Y en el caso de la jornada de 24 horas continuas  no sirve de argumento para justificar la infracción de la ley el aducir que el trabajo que excede las 48 horas semanales es pagado como tiempo suplementario (horas extras) con los recargos de ley. La explicación es inaceptable básicamente por dos razones:

Primera, porque el Art. 22 de la ley 50 de 1990 estableció límites al trabajo suplementario al decir  que: “En ningún caso las horas extras de trabajo, diurnas o nocturnas, podrán exceder de dos (2) horas diarias y doce (12) semanales. Imperativoque no se cumple en este caso, porque al trabajar en la semana tres turnos de 24 horas el trabajador completa  72 horas en ese lapso, es decir 24 horas extras.Y segundo, porque la misma norma precisó que:Cuando la jornada de trabajo se amplíe por acuerdo entre empleadores y trabajadores a diez (10) horas diarias, no se podrá en el mismo día laborar horas extras”.

Bajo ese entendido quedan claras dos cosas: una, que en todos los casos la jornada de trabajo debe fraccionarse como mínimo en dos secciones, con un descanso en el medio el cual debe tener una duración razonable, y otra, queestablecer jornadas permanentes de 12 y 24 horas continuas de trabajo constituye manifiesta violación a ley, y denota un comportamiento abusivo e inhumano del empleador, pues hace visible que su afán de lucro está por encima de la consideración y el respeto que se merece el trabajador.

Ahora bien, para precisar aún más el tema vale agregar que  la ley no va muy lejos en este asunto pues no pasa de decir que las horas de trabajo durante cada  jornada  deben distribuirse al  menos en dos secciones con un descanso intermedio, pero no señala descansos adicionales a éste y menos aún con cargo a la jornada ordinaria de trabajo.  Dicho en otras palabras, el empleador no está obligado por la ley a asumir el tiempo de ese descanso ni a conceder otros descansos adicionales.

Lo que se viene de decir sirve para resolver de una vez  la percepción equivocada que tienen algunos trabajadores  de que por ley el empleador está obligado a concederles ciertos descansos durante la jornada de trabajo.

El punto fue explicado por el Ministerio del Trabajo en su Concepto 100183 del 16 de junio, así: “Es oportuno resaltar que la legislación laboral colombiana no consagró la obligación de conceder al trabajador descansos adicionales durante la jornada de trabajo, así como tampoco estableció si éstos deben descontarse de la jornada en caso de ser concedidos voluntariamente por el empleador, solo el Artículo 108 del Código Sustantivo del Trabajo, al regular el contenido del Reglamento Interno del Trabajo, dispuso que éste debe señalar las horas de entrada y salida de los trabajadores y el tiempo destinado para las comidas y periodos de descanso durante la jornada. (…)” 

Es claro que cuando la norma dice que en el Reglamento Interno de Trabajo debe indicarse los períodos de descanso durante la jornada, se está refiriendo al descanso que resulta de fraccionar la jornada de trabajo,  según lo explicado en este comentario,  y a los demás descansos que tenga establecidos la empresa.

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