Impuesto a las ventas en el contrato de consignación

El impuesto  a las ventas en el contrato de consignación tiene un tratamiento particular tanto en la responsabilidad, en quien está obligado a declarar y quien está en la obligación de facturar, aspectos estrechamente relacionados con el impuesto a las ventas.

En primer lugar hay que precisar que el contrato de consignación se conoce también como contrato estimatorio según el artículo 1377 del código de comercio, definición importante a para determinar la responsabilidad del Iva en este tipo de contrato.

Respecto a la responsabilidad del impuesto a las ventas en la intermediación en la comercialización, dice el inciso 2 del artículo 438 del estatuto tributario:

Cuando se trate de ventas por cuenta y a nombre de terceros donde una parte del valor de la operación corresponda al intermediario, como en el caso de contrato estimatorio, son responsables tanto el intermediario como el tercero en cuyo nombre se realiza la venta.

Aquí es claro que tanto el consignante como el consignatario son responsables del impuesto a las ventas, de manera tal que si los dos pertenecen al régimen común, los dos deben declarar Iva, y para saber qué base gravable debe aplicar cada uno, es preciso remitirnos a lo dispuesto por el artículo 455 del estatuto tributario:

Base gravable para intermediarios. En los casos de los incisos 1 y 2 del artículo 438, la base gravable para el intermediario será el valor total de la venta; para el tercero por cuya cuenta se vende, será este mismo valor disminuido en la parte que le corresponda al intermediario.

Según este artículo, para el  consignatario la base gravable será  el valor total de la venta, esto es sobre el valor facturado (recordemos que el consignatario es quien expide la factura), entre tanto, para el consignante la base gravable será el valor total de la venta menos la parte que corresponde al consignatario como remuneración por su intermediación. Recordemos que en el contrato de consignación, el consignante se hace con parte del precio o valor de venta como remuneración por la intermediación realizada.

Esto no quiere decir que el consignatario deba declarar y pagar la totalidad del Iva, puesto que este sólo hace la venta en nombre del consignante y le recauda el Iva.

El consignatario cuando hace la venta factura la totalidad del Iva como se lo indica el artículo 455 del estatuto tributario, pero luego gira al consignante el valor que le corresponde, tanto del Iva como del valor de la venta, de tal suerte que su responsabilidad frente al Iva, es decir el Iva que debe declarar,  es únicamente aquel que corresponde a los ingresos propios originados en la parte del valor de la venta que es suyo por la intermediación.

Si el consignatario declarara la totalidad el Iva facturado, el consignante no debería declarar nada puesto que el Iva generado en la venta, que es una sola venta, ya se habría declarado, y a la vez el consignatario no  podría afectar ese Iva generado con ningún Iva descontable puesto que no tiene una factura expedida por el consignante, ya que el consignante cuando entrega los productos al consignatario no le expide factura por no tratarse de una venta.

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