Indemnizaciones que se paguen a terceros no son deducibles del impuesto a la renta

Las indemnizaciones que un contribuyente deba pagar a un tercero para resarcir algún deño que le hay causado no es deducible del impuesto a la renta, según opinión del Consejo de estado.

Cuando se crea un empresa o se desarrolla cualquier actividad económica como persona natural, está  presente en todo momento un riesgo de accidente que termine por  afectar a un tercero y como consecuencia lógica surge la obligación de indemnizarlo, no obstante, para la Dian y para el Consejo de estado es una situación que no hacer parte del giro normal del negocio y por tanto cualquier valor que se pague por una indemnización, no es deducible del impuesto a la renta.

Así lo expresó claramente en su momento la sección cuarta en sentencia 16988 del 19 de agosto de 2010 con ponencia del magistrado William Giraldo:

Observa la Sala que el pago de indemnizaciones no constituye una expensa legal de carácter obligatoria que deba hacer la sociedad actora para el desarrollo de su actividad, ni guarda relación de causalidad con aquella. La correspondencia o relación contemplada en el artículo 107 del Estatuto Tributario debe establecerse entre la expensa, costo o gasto y la actividad que desarrolla el objeto social pero que en todo caso genera renta. Por tal razón, mal puede entenderse que el pago de una indemnización a terceros sea propia del objeto social de una empresa comercializadora internacional. Por el contrario, tales gastos tienen su origen en la causación de un daño  a terceros, lo que significa que el pago en mención no es un requisito legal para el ejercicio de la actividad de la demandante, aunado a que no tiene relación directa con su objeto social.

Adicionalmente, sin dicho pago es totalmente viable producir la renta, pues, no es la causa del ingreso por el desarrollo de la actividad. Además, no es un gasto normal o usual para producir o facilitar la generación de la renta, pues las indemnizaciones no intervienen en la producción de la renta ni ayudan a obtenerla.

En consecuencia, y por no cumplirse los requisitos de causalidad y necesidad del artículo 107 del Estatuto Tributario, procedía el rechazo de la deducción como lo dispuso la DIAN.

Ante esta concepción fiscalista de nuestras autoridades administrativas y judiciales, lo más recomendable es adquirir un seguro que proteja este tipo de riesgos, seguro que por lo general sí es deducible del impuesto a la renta, por lo que ante un imprevisible accidente la empresa no tendrá que pagar nada, y por consiguiente no se verá sometida al rechazo de un gasto que obligatoriamente debe hacer sino cuenta con un seguro que lo asuma.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.