¿Instrucciones para diligenciar espacios en blanco deben ser necesariamente escritas?

Es realmente interesante el debate que se plantea en este espacio por nuestros distintos editorialistas, consultantes y participantes en cuanto la obligatoriedad o no, de la existencia de instrucciones escritas para diligenciar los espacios en blanco dejados al momento de la creación de cualquier titulo valor, aunque por recurrencia, la letra de cambio, en el cual se hace profusa y ferviente gala de pronunciamientos doctrinales, teóricos y excepcionalmente jurisprudenciales, aunque a estos se llegan abruptamente por vía de tutela y no por el reposado devenir de los fenómenos económicos.

La falta de concreción de unidad de criterio parte de la amplitud de redacción del Artículo 622 del Código de Comercio, al disponer:

Articulo 622. Si en el título se dejan espacios en blanco cualquier tenedor legítimo podrá llenarlos, conforme a las instrucciones del suscriptor que los haya dejado, antes de presentar el título para el ejercicio del derecho que en él se incorpora.

Una firma puesta sobre un papel en blanco, entregado por el firmante para convertirlo en un título valor, dará al tenedor el derecho de llenarlo. Para que el título, una vez completado, pueda hacerse valer contra cualquiera de los que en él han intervenido antes de completarse, deberá ser llenado estrictamente de acuerdo con la autorización dada para ello.

Si un título de esta clase es negociado, después de llenado, a favor de un tenedor de buena fe exenta de culpa, será válido y efectivo para dicho tenedor y éste podrá hacerlo valer como si se hubiera llenado de acuerdo con las autorizaciones dadas.

Un sector especial recalca, que en parte alguna la norma hace referencia a que dichas instrucciones sean escritas; algún otro no menos especial, replicará, pero tampoco norma que sean verbales; quizá un tercero de similares dotes reflexione, “donde la ley no hace distinción no puede el interprete hacerla”… pero y entonces…?

Remontémonos en algo la realidad mediata: El código de comercio colombiano responde a un esfuerzo histórico de los países latinoamericanos en unificar normas y procedimientos cambiarios de tal suerte que un titulo creado en un país fuese igualmente valido en otros, el llamado proyecto INTAL, que sin entrar en mayores detalles, consolidó el fenómeno de los títulos en blanco en la forma reseñada y así fue acogido por  nuestra legislación.

Para bien o para regular, nuestra idiosincrasia evolucionó más rápidamente de la palabra empeñada, ley para los abuelos, a sino está escrito no vale, y aquí nos mantenemos arranchados, siendo asi, como en tal virtud, nuestro mundo de negocios, nuestro hoy, jurídico legal, gira en ese entorno, y es la manera escrita la que no solo ha predominado, sino en la practica se volvió costumbre ante la inexistencia de jurisprudencia cambiaria sobre el particular.

A efecto de terminar, se sostiene por algún sector que el testimonio es suficiente para “probar las instrucciones verbales”, la verdad, en 20 años de practica profesional a lo largo y ancho del país, no hemos perdido un solo pleito alegando ausencia de instrucciones escritas o “integración abusiva del titulo”, como tampoco ganado uno solo, pretendiendo probarlas con medios distintos al epistolar.

La misma práctica me ha enseñado residualmente como consuelo, que solamente podrá diligenciarse validamente un titulo valor sin que exista carta de instrucciones o autorización expresa para ello, cuando el diligenciamiento corresponda EXACTAMENTE con las circunstancias de tiempo, modo, forma y lugar como se creó respecto del negocio jurídico que le dio origen,  en lo personal, quizá sea el entendido de estrictez  del Inciso 2º del Artículo 622 en comento.

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2 Opiniones
  1. samuel landaverde dice:

    es un buen tema el que se trata de explicar, pero tengo una duda... que sucede en el caso que se firma una letra en blanco o incompleta, y no existen los acuerdos del llenado de la misma, y es llenada por su tenedor,.... si se presenta ya llenada al tribunal para cobrarla, como podría alegarse esta oposición de INTEGRACION ABUSIVA, si nunca existió el pacto del llenado?. En muchos casos, solo se firman paga garantizar obligaciones, pero el contrato principal , no contiene pactas del llenado.

    saludos

    • Fernando Calderòn Olaya dice:

      Un Saludo

      Como la carga de la prueba corresponde al acreedor, este deberá acreditar la carta de instrucciones; la integración abusiva corresponde a llenar la letra sin estas instrucciones y por lo general se prueba con un expeticio forense en el cual se establecen las diferencias en tiempo de llenado por diferencias de tintas, colores, y distintos comparencientes

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