Instrumentos Financieros: Activos Financieros (II). Deterioro y Reversión (II)

Los indicios del deterioro llevan, por tanto, a que la empresa vuelva a estimar el calendario y la cuantía de los cobros derivados del instrumento mantenido hasta el vencimiento en el futuro. Para determinar si debe corregir el valor deberá comparar el valor contable del instrumento con el valor actual neto de los flujos de efectivo esperados, utilizando como factor de descuento el tipo de rendimiento inicialmente previsto para el activo financiero (tipo de interés efectivo inicial).

Si la estimación de cobros, para un determinado instrumento, venía representada por la serie FE1, FE2, FE3, … FEt … FEn, el valor descontado al tipo ie es igual al costo amortizado en cualquier momento del tiempo, es decir:

Si, en ese momento, se produce un deterioro e uno o varios de los cobros previstos, de manera que se reestiman como FE´t+1, FE´t+2, FE´t+3, … FE´n, el nuevo valor contable, que no es otra cosa que el valor recuperable del instrumento, será:

De esta forma, el deterioro (DVt) viene medido por la diferencia entre el costo amortizado anterior y el valor recuperable que se acaba de calcular:

DVt = CAt - VREt

El reflejo contable del deterioro supone un cargo en el estado de resultados y, en el balance de situación, la rebaja del valor contable puede reflejarse disminuyendo el valor directamente del instrumento o a través de una cuenta correctora, de manera que la diferencia entre el costo amortizado anterior (CAt) y el importe del deterioro (DVt) arroje el valor recuperable calculado (VREt).

A partir del momento en que se ha reflejado el deterioro del valor, los intereses devengados por el instrumento se calcularán en función del nuevo valor contable, y tomando como referencia las ecuaciones originales, serán igual a:

Es importante resaltar que en todos los cálculos se ha conservado el tipo de interés efectivo determinado al principio de la vida del instrumento, que corresponderá probablemente a las condiciones de mercado en ese instante del tiempo. Si se hubiera usado el tipo de interés vigente en el mercado al hacer la nueva estimación, el deterioro o la recuperación del valor tendría dos componentes, que en ocasiones serían contrapuestos: la reducción en los flujos de efectivo previstos y la variación a la baja del tipo de interés de mercado. En realidad, esto sería como simular la actuación del propio mercado, que en cada momento –si es eficiente- fija el valor razonable, y el deterioro no sería otra cosa que la variación del valor razonable entre un momento y otro. Dado que este tipo de activos financieros, por mantenerse hasta el vencimiento, no son objeto de valoración según el valor razonable, no sería coherente introducirlo en la determinación del deterioro.

No obstante, si el instrumento cotiza en el mercado, el valor de mercado observable puede servir como guía para evaluar el deterioro del valor, si bien en este caso habrá que aislar el riesgo de crédito del riesgo de tipo de interés, ya que la forma de contabilización utilizada excluye el seguimiento del mismo. En la NIC 39.60 se afirma que la mera disminución de la cotización de mercado de un instrumento de deuda no es necesariamente una evidencia de deterioro, porque puede derivarse de otras causas, como por ejemplo una subida general de los tipos de interés.

También debe tenerse en cuenta la existencia de eventuales garantías, a la hora de restimar la evolución de los flujos de efectivo, puesto que este tipo de instrumentos de respaldo tiene el efecto de disminuir el riesgo de crédito inherente al activo rembolsable. En tal caso deberá estimarse la probabilidad de cobrar la garantía (en caso de insolvencia o incobro por otra causa), así como el importe y el calendario de los cobros a recibir del garante.

Desde el punto de vista del registro, hay dos procedimientos para determinar el deterioro, que pueden utilizarse por separado y de forma simultánea:

  • Mediante el cálculo de los flujos de efectivo para cada instrumento de activo tomado individualmente, y reconocer el deterioro con referencia al mismo (la NIC 39.64 parece preferir este procedimiento, siempre que sea posible aplicarlo); o bien
  • Mediante el cálculo de los flujos para el conjunto de la cartera, agrupando a este efecto los activos financieros similares (excluyendo en su caso los activos individuales para los que se ha valorado y reconocido ya el deterioro).

En ambos casos, una vez se hayan estimado los flujos de efectivo, deberá procederse a su descuento, utilizando los tipos de interés efectivos de los instrumentos correspondientes, de tal forma que los importes a comparar con el valor contable en cada momento son los valores actuales de los importes que ses esperan recuperar. Habrá deterioro cuando el valor actual correspondiente sea menor que el valor contable que figure en la cuenta.

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