Instrumentos Financieros: Activos Financieros (IV). A valor razonable (II)

Reconocimiento y valoración iniciales (continuación).

El tercer problema aludido es el valor razonable a tomar en el caso de que, como es habitual, el contrato de adquisición del activo se realice un día, con un precio determinado, y se liquide unos días más tarde, siguiendo las costumbres o regulaciones del mercado organizado donde se han efectuado la compra (contratos por la vía ordinaria).

La cuestión en este caso, no es tanto el tratamiento de los cambios de valor razonable del activo en el corto periodo que media entre la fecha de negociación y la fecha de liquidación, sino el hecho de que se reconozca en cuentas el activo el día en que se compromete la compra (fecha de negociación) o el día que se recibe el mismo (fecha de liquidación). Si la entidad decide aplicar la contabilización de la fecha de negociación, reconocerá el activo desde es mismo día, por el valor contratado, y habrá de reflejar los cambios habidos en el valor razonable aumentando o disminuyendo el importe del mismo, tomando como contrapartida los resultados o el patrimonio neto, según la clasificación y el tratamiento que vaya a dar al activo correspondiente.

La contabilización a la fecha de liquidación supone que, a pesar de no reconocer el activo hasta el momento de la recepción del mismo, se contabilizan los cambios en el valor razonable desde el día de la contratación al día de la liquidación, y esos cambios se incorporan al valor contable del activo financiero, que así se registrará al recibirlo al valor razonable que tenga ese día. En otras palabras, la compra aplazada se puede descomponer en un contrato de compra a plazo (este plazo es muy breve), que da paso a una adquisición al contado, la cual se contabiliza por separado en el momento de recibir el activo, y las diferencias de valor entre las dos fechas se registran como mayor o menor valor del activo.

Es fácil ver la diferencia entre los dos métodos sin llegara a realizar una ilustración formal de los mismos. Si la entidad ha comprado unas acciones, que va a llevar al valor razonable, a 10 u.m. el día 29 de diciembre del año 20X0, y recibe los t´tiulos al hacer el pago tres días hábiles después (por ejemplo el 3 de enero del año 20X1), y la cotización ha evolucionado de manera que el 31 de diciembre es de 9,80 u.m. y el 3 de enero de 10,10 u.m.:

  • Si elige utilizar la contabilización de la fecha de negociación, reconocería desde el el 29 de diciembre la compra de cada acción por 10 u.m., y el 31 de diciembre reconocería la disminución de valor hasta 9,80 u.m., procediendo a cargar la diferencia a resultados, mientras que el 3 de enero llevaría a resultados, la revalorización sufrida desde el comienzo del año.
  • Si elige utilizar la contabilización de la fecha de liquidación, no reconocería el activo hasta el 3 de enero, pero el 31 de diciembre reconocería la disminución de valor (0,20 u.m.) que llevaría a resultados. Por otra parte, el día 3 de enero reconocería el activo con valor de 10,10 u.m. y la revalorización correspondiente se llevaría a resultados.

La empresa puede optar por aplicar una u otra contabilización a cualquiera de las diferentes categorías de instrumentos financieros, pero una vez elegida la forma de llevar una de ellas, deberá aplicar el método de contabilización de forma congruente a todas las transacciones realizadas dentro de la misma. La forma de contabilización que es más acorde con el marco conceptual, que pone énfasis en la determinación correcta de la situación patrimonial, es la que utiliza la fecha de negociación, por lo que la alternativa de utilizar la contabilización de la fecha de liquidación debe considerarse sólo una aproximación válida a efectos prácticos.

La contabilización de la fecha de negociación de la fecha de liquidación también puede aplicarse a los activos financieros que se lleven al costo amortizado, pero en este caso no hay diferencia entre la aplicación de uno y otro método. Así mismo, se pueden utilizar los dos procedimientos para el caso de venta del activo, lo que tendría implicaciones parecidas, puesto que supondría optar entre dar de baja el mismo en cuentas en la fecha de negociación o de liquidación de la operación.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.