Instrumentos Financieros: Reconocimiento y medición. Clasificación de los instrumentos adquiridos

La normativa del IASB espera, en los instrumentos financieros, como en otras muchas partidas del balance de la empresa, que se adquieran siguiendo unas pautas o procedimientos establecidos, de manera que leguen a la entidad por unos cauces y con una finalidad establecida de antemano, en relación con el riesgo que suponen para la misma.

En el caso  normal de cualquier empresa comercial, industrial o de servicios, la actividad comercial genera cuentas a cobrar por parte de clientes, que son instrumentos financieros que habitualmente se conservan hasta el momento de su cobro. De la misma forma, las empresas financieras generan por su actividad normal, préstamos y anticipos de préstamos, que habitualmente se conservan hasta el momento del vencimiento. Este tipo de instrumentos financieros que tienen pagos fijos o determinables, están sometidos a los riesgos de crédito (por impagos) y de flujo de tesorería (por los retrasos), pero por lo general no están sometidos a riesgos de precio de mercado, ya que no se negocian en el mismo. Los préstamos y cuentas a cobrar son los activos financieros más habituales en las entidades de negocios, y no existen problemas para identificarlos de cara a su contabilización. Por esa razón se contabilizarán al costo o al costo amortizado. No obstante, si la empresa puede venderlos y decide hacerlo, los quitará de esta categoría para considerarlos a valor razonable con cambios en resultados, en cuyo caso tendrá que dar cuenta del riesgo de precio correspondiente.

En muchas ocasiones, la empresa adquiere instrumentos de deuda que tiene la intención o capacidad de mantener hasta el vencimiento, por razones de encontrar una rentabilidad a sus recursos, que puede ser fija o variable. En tales casos, la entidad se encuentra con un instrumento que va a darle durante el tiempo de vida económica que posea, unos flujos por intereses y por reembolso del principal. No obstante, puesto que la entidad ha decidido no realizar el instrumento ni negociar con él, tampoco existe riesgo de precio de mercado, la valoración de los mismos será al costo amortizado.

Cuando la entidad decide invertir en activos financieros con el ánimo de aprovecharse de las variaciones del precio de los mismos, la información sobre el costo de los correspondientes instrumentos no resulta relevante más allá del momento de la adquisición, mientras que el dato importante que se ha de constatar en el balance es el valor razonable del instrumento (precio de mercado o, en otro caso, una estimación objetiva del mismo).

Hay dos posibilidades de invertir con el ánimo de aprovecharse conscientemente de las variaciones de los precios:

  1. Constituir una cartera de activos cuyo modelo es negociar a corto plazo, donde los activos se están intercambiando contantemente, ya que poseen mercados activos donde negociarlos (todos los derivados financieros, entre otras partidas, pertenecen a esta categoría), o bien
  2. Constituir una cartera de activos financieros (inversión en instrumentos de capital de otras compañías), donde la empresa tiene pensado mantenerlos en el tiempo o espere el momento oportuno (en términos de precio, contraparte, expectativas de evolución, necesidades de fondos, etc.) para disponer de ellos.

Los activos financieros para negociación se valoran al valor razonable con cambios imputados a resultados, mientras que las inversiones en acciones que se tiene la intención de mantenerlos a largo plazo, se puede valorar, como opción irreversible, con el mismo criterio, pero los cambios se imputarán al patrimonio neto (ORI – Otro Resultado Integral).

La clasificación del instrumento financiero, desde el momento de su adquisición, es por tanto imprescindible, porque guía la valoración y contabilización, y porque informa al usuario de los estados financieros de los riesgos que gravitan sobre la partida. Pero esta clasificación es totalmente dependiente de la estrategia e intención de la empresa, que tiene que marcar de antemano el destino del activo financiero.

A la clasificación que se acaba de exponer, basada en el riesgo, hay que sobreponer otra que está basada precisamente en la reducción o cobertura de riesgos. Cuando se ha adquirido un instrumento financiero para compensar el riesgo de alguna partida, financiera o no, del balance, los activos o pasivos correspondientes se ligan al destino y evolución de la partida cubierta, y se sacan de la clasificación anterior. No obstante, para informar de la forma en que se hace la cobertura del riesgo para la cual han sido designados, se valoran también por su valor razonable, de forma que la variación en el valor cubra los cambios en el valor o en los flujos de efectivo de la partida cubierta.

En todo caso, la necesidad de identificar el carácter y destino de la partida de activo financiero que se está adquiriendo es imprescindible para su contabilización lo que representa un elemento muy importante de control de la actividad de la empresa, porque a las clasificaciones aludidas irán fijados planes de adquisición, procedimientos de autorización para comprar o vender, modalidades de toma de decisiones en función de la evolución de los precios, etc. Es importante mencionar, que la nueva NIIF 9 únicamente permite cambiar de clasificación, o intercambiar activos clasificados a costo amortizado con los clasificados para negociar, únicamente si cambia el modelo de negocio para gestionar estos activos.

Aunque nos hemos centrado en la clasificación de activos financieros, el principio expuesto es similar en el caso de pasivos financieros: para negociación y mantenidos hasta el vencimiento. Las definiciones correspondientes son parecidas al caso de los activos, y los derivados que sean pasivos son siempre para negociación. Los pasivos financieros para negociación se llevan al valor razonable con los cambios de valor imputados a resultados, mientras que los mantenidos hasta el vencimiento se llevan al costo amortizado.

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Una opinión
  1. amparo ortega dice:

    vivo en un conjunto de apartamentos hace seis años, hace tres tuve una eventualidad de un accidente donde perdí a mi esposo y mi padre y yo quede discapacitada con un 70% de discapacidad debido a esto mi situación es bastante pesada económicamente y me he atrasado en el pago de la administración por valor de 1600000 millon seisientos he hablado con la administradora para que me reciba ese dinero y me exonere de los intereses ella sabe mi situación y no acepta, y me exige que le pague dos millones seiscientos mil pesos los cuales no los tengo, y me dijo que los va ha pasar a jurídica que debo hacer. por favor ayúdeme, mi familia me reunió solo ese dinero cuando mi esposo vivia nunca quedamos mal todo estaba a paz y salvo

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