Inicio » . » (19 / 02 / 2011 )

La acción pauliana como herramienta para perseguir un deudor que se ha insolventado para no pagar

La acción pauliana es una figura jurídica que permite a un acreedor perseguir a un deudor que se ha insolventado con el fin de impedir que el acreedor le persiga los bienes para cubrir  la deuda.

Para muchos no es desconocido que hay personas que no les gusta pagar sus deudas, y para evitar que sus bienes sean embargados, los venden o traspasan a sus familiares o amigos, que no es otra cosa que insolventarse para proteger su patrimonio.

Frente a esta actuación de mala fe, la ley ofrece al acreedor una excelente herramienta conocido como acción pauliana, la cual de prosperar, revoca los contratos o escrituras con las cuales el deudor  haya traspasado o cedido sus propiedades.

Esta figura está contenida en el artículo 2491 del código civil colombiano:

En cuanto a los actos ejecutados antes de la cesión de bienes o a la apertura del concurso, se observarán las disposiciones siguientes:

1. Los acreedores tendrán derecho para que se rescindan los contratos onerosos, y las hipotecas, prendas y anticresis que el deudor haya otorgado en perjuicio de ellos, siendo de mala fe el otorgante y el adquirente, esto es, conociendo ambos el mal estado de los negocios del primero.

2. Los actos y contratos no comprendidos en el número precedente, inclusos las remisiones y pactos de liberación a título gratuito, serán rescindible, probándose la mala fe del deudor y el perjuicio de los acreedores.

3. Las acciones concedidas en este artículo a los acreedores, expiran en un año, contado desde la fecha del acto o contrato.

Sobre este tema, la sala civil de la Corte suprema de justicia, en sentencia del 21 de junio de 2005, expediente 7804  expuso:

(…) Obvio que legítimo derecho asiste al acreedor de velar porque su crédito sea pagado;  por lo que estará siempre atento a que el deudor tenga con qué hacerlo.  Y sin pretender reanudar controversias que se antojan hoy superadas en torno al fundamento, contenido y alcance del modo como ejercerá ese poder de vigilancia,  el caso es que tendrá puesta la mirada en el patrimonio del deudor,  su única prenda general de garantía desde cuando, en una evidente humanización del Derecho, el sujeto obligado dejó de responder con su propia persona.  Cierto que no podrá exigir,  ni entender que a ello se compromete un deudor,  una administración exitosa o próspera de sus negocios;  tampoco podrá restringir su libertad contractual para obrar conforme a sus designios.  Pero,  eso sí, le cabrá interés en que esa administración sea cuando menos diligente y leal.  De modo de pensar que cuando así no se conduce el deudor,  dispone el acreedor de herramientas varias para proteger su crédito y evitar que se hunda en lo ilusorio.  Así,  cuando lo que sucede es que su deudor,  el mismo que tiene el deber jurídico y moral de satisfacer el crédito,  en la celebración de sus negocios produce o agrava desviadamente su insolvencia,  de tal suerte que haga imposible o más gravoso el cobro del acreedor (fraus creditorum),  tiene éste la potestad de pedir que se deshagan negocios tales,  precisamente porque experimenta que su acción de cobro ha sido debilitada.  Dispone en tal caso el acreedor de la denominada acción pauliana.  Su deudor,  acá por acción,  y no por pasividad u omisión como acontece en otros campos,  verbi gratia, el de la acción subrogatoria,  es merecedor de reproche,  y lugar hay entonces para que el acreedor intente remediar la situación,  trayendo de nuevo al patrimonio insuficiente de aquél lo que sagazmente había sacado.

Como se observa, una persona que ha prestado dinero a otra que se ha insolventado para impedir que le embarguen sus bienes, no está indefensa, pues la ley lo ofrece recursos jurídicos que utilizados correcta y oportunamente, hacen más probable la recuperación de su dinero.

Este tipo de  figuras jurídicas deberían ser de dominio general, puesto que sorprendentemente, son muchas las personas que han sido víctimas de timadores o personas de mala fe, que de forma premeditada y calculadora han buscado hacerse con el dinero ajeno impunemente.

Temas relacionados

Siéntase libre de opinar


11 Opiniones
  1. luz andrea morales dice:

    soy estudiante de negocios fiduciarios y quiero agradecer por la información publicada es muy fácil de entender felicidades y mil gracias nuevamente me ha sido muy útil.

  2. luz andrea morales dice:

    hola muy buenas tardes soy estudiante de negocios fiduciarios y su información me ha sido muy útil y muy fácil de entender felicidades, nuevamente gracias.

  3. Juan Carlos dice:

    Buenas tardes, estoy ubicado en la ciudad de Pasto (Nariño), resulta que acabo de dar un adelanto para anticresar una casa, el valor de la casa es de 200´000.000. tiene una hipoteca de 60´000.000 con el Banco Caja Social destinada a mejoras de la casa, a sabienda de esta hipoteca con el banco vamos a hacer un contrato de anticres por 40´000.000. La persona es conocida y de absoluta confianza, el contrato lo vamos a notarizar pero quiero saber que otro documento puedo hacer para que haya un mayor respaldo para mi plata. Pensabamos en un pagaré o una letra de cambio, dentro del contrato hay una clausula que dice: "Las dos partes, conocen que el inmueble se encuentra bajo hipoteca abierta de Primer Grado, a la entidad Financiera __________, en ningún caso este hecho causara perjuicios al acreedor anticrético, ni se verá comprometido su dinero, en caso de embargo, el Deudor anticrético se compromete a la devolución de los dineros entregados, de conformidad al presente contrato", esta clausula sirve de algo????

    Gracias por su colaboracion...

    • jorge andres dice:

      Claro que es una clausula util, se llaman clausulas compromisorias y son totalmente validas, en futuros casos busquelas de esa manera en internet hay varios modelos de los cuales puede, tomar las que le ayuden en sus contratos.

      • deiby jean pierre dice:

        en este caso no es una clausula compromisoria Doctor

        las clausulas compromisorias son aquellas en la cuales las partes de común acuerdo fijan en el contrato que en caso de conflicto transigible difieren su solución a un tribunal de arbitramiento.

  4. luis h cortes c. dice:

    Me parece extraordinario sus ayudas juridicas.

  5. DAVID YURGAKY dice:

    considero que lo más difícil para el acreedor en ejercicio de la acción pauliana, es probar la mala fe en los negocios suscritos especialmente por el comprador, toda vez que dentro de un aparente negocio legalmente constituido, en el acto oculto se encuentra la mala fe, situación que por ser entre las dos personas es casi imposible de probar a no ser que dentro del interrogatorio que se le practique a ésta en audiencia, confiese o pueda inferirse de sus respuestas dicha mala fe, puesto que los testimonios son casi imposibles de conseguir otra forma es la prueba documental en casos muy excepcionales. Teniendo en cuenta el origen de la figura jurídica, que es precisamente evitar la defraudación al acreedor, la jurisprudencia debe cambiar su postura y ser mas permisiva en los requisitos al demandante especialmente cuando se trata de mala fe para probar su caso.

  6. faviola dice:

    hola he recibido todos los correos y no se imaginana como me han servido pero ahora tengo una mayor inquietud, necesito la forma de liquidar un trabajador que labora sabado y domingo y un domingo cada quince dias, su salario es sabado y domingo 50.000, el solo domingo 40.000. muchisimas gracias por ayudarme.

  7. Rolando Alvarado dice:

    Me parece excelente el articulo ya que algunos no pagan deudas y utilizan figuras jurídicas para evitarlo y para todo siempre habrá una disculpa.
    Lo siguiente es una fe de erratas para el mismo; el termino escrito esta asi: sean envergados, creo que lo que aspira a decir es sean embargados, que es la figura jurídica de receptar los bienes de un deudor para respaldar o cobrar una deuda, situación muy difícil y espantosa , y yo creo que muchos preferían que quedar envergados que no embargados, es mejor el dolor pasional al sufrimiento moral.
    La medida cautelar más arraigada es la que dentro del proceso ejecutivo permite el embargo y secuestro de los bienes muebles e inmuebles de propiedad del demandado, siguiendo los lineamientos del Art. 513 del C.P.C.
    La práctica de medidas cautelares en el proceso declarativo, especialmente del embargo y secuestro y particularmente dentro del proceso ordinario, reglándose la institución en los artículos 690 a 692 del C.P.C. En las mentadas disposiciones y hasta antes de la expedición de la Ley 769 de 2002, el régimen de las medidas cautelares para afectar bienes a petición de la parte interesada era el siguiente:

    Dentro del proceso ordinario, el Art. 690 del C.P.C.
    ROLANDO ALVARADO

  8. javy dice:

    Al parecer esta ley pauliana puede afectar las negociaciones sinceras con terceros. Me refiero en el caso en que una tercera persona compre una propiedad en buena fe y luego resulte que este acto publico (escrituracion de la propiedad) sea anulado por que el vendedor tenia una deuda con otro. Entonces, pregunto que hay que hacer de ahora en adelante? abrir investigacion de antecedentes financieros de una persona antes de realizar la compra? invadir su privacidad para asegurse que el comprador no pierda su dinero?, pues es obvio que quien vende dispone del dinero realizado y ya quedaria endudado con el antiguo acreedor y ahora con la persona que deberá devolver el dinero y reintegrar la propiedad.( Repito, este caso para aquellas compraventas de buena fe).

  9. Alexander dice:

    Buenas tardes

    Excelente artículo, no tenia idea de esta frase Acción Paulatina, muchas gracias.

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.