La baja del sueldo llega vía cambio de empleo
Empresarios e inversionistas presionan al estado para bajar costos laborales argumentando que ello hará más competitivo el país y más atractivo para la inversión, y una de las formas de lograrlo a nivel macro, es mediante el cambio de empleo.
La baja de salario no sólo se logra con un incremento decreciente del salario mínimo. Se logra informalizando el empleo, flexibilizando el despido, fomentando la contratación temporal de trabajadores, etc.
Estas políticas aparentemente sueltas e incoherentes (lo que las hace pasar inadvertidas), tienen como objetivo final lograr cierta “movilidad” laboral, esto es, que los trabajadores cambien constantemente de trabajo, de empleador.
Y esto por supuesto lleva una trampa. Quien renuncia o es despedido, por las condiciones laborales del mercado, el nuevo trabajo que encuentra tendrá una remuneración menor, si es que lo consigue. El asunto es sencillo pero efectivo. El trabajo bien pago se pierde y luego toca trabajar por cualquier precio; ahí el sueldo ha bajado y no nos hemos dado cuenta de que ello ha sido provocado o programado.
Esta estrategia o política, individualmente no se nota, pero a nivel macro, el efecto es enorme, puesto que los costos laborales globales han bajado algunos puntos, lo que resulta suficiente para “estimular” la inversión extranjera o nacional, suficiente para incrementar la “competitividad” del país.
La gran mayoría de trabajadores han tenido que experimentar cómo sus ingresos disminuyen con cada trabajo nuevo que consiguen. Se supone que ello se debe al mercado laboral, pero no hay que perder de vista que el mercado laboral como cualquier otro, puede ser alterado por las políticas del estado, algunas muy sutiles, imperceptibles pero con efectos reales en el bolsillo del trabajador.


Se contrata a un contador publico, tiempo completo y a los 3 meses se le dice que se pasa a ser auxiliar contable con el mínimo. Bonita la idea.