La deducción de salud obligatoria en la retención en la fuente 1: Historia

Encontrar convergencia entre los distintos autores respecto al procedimiento de retención en la fuente es imposible, tanto, que para comprender el tema se requiere casi una especialización. Un punto álgido es el tema de los factores de detracción de la base de retención, y en esta oportunidad hablaremos del concepto de salud obligatoria.

Al respecto, nos referiremos a las personas naturales circunscritas en la categoría tributaria de EMPLEADOS, en este primera entrega haremos un recuento de los hechos recientes que indican que el tema no es nada pacifico, seguidamente analizaremos el caso de los asalariados de la categoría de empleados, y por ultimo haremos referencia a los independientes pertenecientes en la categoría tributaria de empleados.

En primera instancia, la DIAN mediante el concepto 75576 de 2005 no consideraba que los aportes obligatorios que realizará el trabajado se detrajeran de la base de retención, pues  señaló:

…Así las cosas, teniendo en cuenta que la norma citada se refiere solamente a los aportes obligatorios a los fondos de pensiones de jubilación o invalidez y considerando que los ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional deben estar señalados taxativamente en la ley para tener dicho tratamiento y que los aportes obligatorios en salud no se encuentran dentro de los mismos, se concluye que dichos aportes, no tienen dicha calidad y no deben tenerse en cuenta para disminuir la base de retención en la fuente.”

Posteriormente, la DIAN en su entender, consideró que los aportes obligatorios hecho por el trabajador por salud eran un ingreso no gravado y por lo tanto constituía era un menor valor de la base de retención, mas no una deducción, así se desprende del Concepto 43973 de 2008 donde señaló:

Así mismo, el ingreso que corresponde al aporte obligatorio de salud efectuado por el trabajador, en razón de su obligatoriedad, conlleva a una destinación específica como lo es obtener y lograr una mejor cobertura del bienestar en salud, no sólo para él, sino para un grupo mayor al que pertenece, no constituyendo un ingreso gravado al tenor de lo previsto en el artículo 26 del Estatuto Tributario.

Por lo anteriormente expuesto, es de concluir que el aporte obligatorio que hace el trabajador por salud es un ingreso no gravado, y constituye un menor valor para determinar la base de la retención en la fuente por el concepto “ingresos laborales”.

Luego de tantas vicisitudes la DIAN comprendió que efectivamente se trataba era de una DEDUCCIÓN y mediante concepto 66667 de 2008 expuso lo siguiente:

De otra parte, son factor de detracción en su condición de deducción en la depuración de la renta, tal y como se ha expresado en la publicación oficial de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales denominada "Cartilla de impuesto sobre la renta y complementarios, personas naturales y asimiladas no obligadas a llevar contabilidad", pág. 90 y en el Oficio DIAN 092806 de 2005.

Ahora bien, al ser deducible el aporte obligatorio a salud que efectúa el trabajador y el monto obligatorio que el trabajador independiente debe efectuar, éstos ingresos no tienen la naturaleza de no constitutivos de renta ni ganancia ocasional y en consecuencia no se detraen para el cálculo de la renta exenta, al contrario integran la base para calcularía. La doctrina oficial utilizó la expresión genérica "ingresos no gravados" para precisar que no están sometidos a imposición y en consecuencia se detraen de la base de imposición y por ende de la base de retención en la fuente.

Esta última tesis, fue adoptada por el gobierno nacional mediante el decreto 2271 de 2009 dejando claro que los aportes al sistema de seguridad social en salud  deben ser tomados como deducción en el procedimiento de determinación de retención en la fuente.

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