La empresa puede despedir a su gerente pero si no media una justa causa debe indemnizarlo

Los órganos directivos de la sociedades comerciales tienen la facultad para nombrar y remover libremente a sus representantes legales (gerentes),  y en caso de removerlos, esa desvinculación debe hacerse conforme la ley laboral, pues esta prima sobre la ley comercial y sobre los estatutos internos de la sociedad.

Para ilustrar el tema nos referimos a un caso donde la empresa termina el contrato de trabajo a término fijo por tres años que se había renovado por término igual, alegando que la ley comercial la facultaba para remover en cualquier momento al gerente,  y que además la nombramiento fue ilegal por cuanto el presidente de la junta directiva no estaba facultada para firmar ese contrato de trabajo, y adicional a ello, que los estatutos sólo consideraban la  posibilidad de nombrar gerente por un término de dos años como máximo.

Al parecer, y según lo argumentado por la empresa, el contrato de trabajo con el gerente fue firmado  contrariando las pautas fijadas por los estatutos internos de la sociedad,  lo que en opinión de la sociedad le permitía despedir al gerente, a lo que la sala laboral de la Corte suprema de justicia respondió en sentencia 29977 de marzo 23 de 2007 con ponencia del magistrado Luis Javier Osorio López:

De otro lado, el contrato de trabajo a término fijo suscrito entre las partes, esta ajustado plenamente a la legislación laboral, como quiera que se acomoda a las previsiones del artículo 46 del Código Sustantivo del Trabajo. Ni la modalidad del contrato, ni el objeto contratado tienen origen o causa ilícita, pues nada de eso contiene el aludido documento ni ello se desprende del mismo, en el que el cargo para el cual fue contratado el demandante fue el de gerente de la demandada, que es una empresa prestadora de servicios públicos domiciliarios, de todo lo cual es fácil suponer que ni lo uno ni lo otro se refieren a actividades proscritas por la ley. Y el hecho de que no esté conforme a los estatutos de una sociedad, no significa automáticamente su invalidez, su nulidad o su inexistencia, pues si el representante del empleador lo suscribe sin estar autorizado para ello o en contravía de los estatutos de la sociedad, podrá ver comprometida su responsabilidad personal frente a la entidad, pero de ahí no podrá llegarse inexorablemente a la invalidez del contrato de trabajo.

Se advierte que si el presidente de la junta directiva firmó un contrato de trabajo sin estar autorizado, ese contrato de trabajo desde el punto de vista laboral no se convierte en ilegal ni en ineficaz, y a lo sumo lo que se deriva de esa contravención a los estatutos de la sociedad, es una responsabilidad personal de quien firmó el contrato de trabajo para con  la empresa, por lo que no hay razón para considerar que hay una justa causa para terminar el contrato de trabajo firmado.

Luego continúa diciendo la corte:

Ni siquiera la circunstancia de que conforme a la legislación comercial el gerente de una sociedad anónima pueda ser removido libremente de su cargo por decisión mayoritaria del órgano societario competente, conduce a invalidar per se un contrato de trabajo, pues frente a un instrumento de esta naturaleza y cualquiera  que sea el término de su duración, habrá lugar a la indemnización que corresponda cuando la remoción no esté precedida de justa causa de desvinculación o que sin la configuración de ésta, la decisión sea unilateral por parte de la empleadora. No debe olvidarse que de acuerdo con el artículo 20 del Código Sustantivo del Trabajo, en los casos de conflictos entre las leyes del trabajo y cualesquiera otras, las primeras tienen preferencia.

Es claro que la legislación comercial y menos los estatutos internos de la sociedad están por encima de la ley laboral, de suerte que si a la luz de la ley laboral no se configura una justa causa para terminar el contrato de trabajo, y aun así la sociedad decide terminarlo, debe entonces pagar la respectiva indemnización por despido injusto, que en el contrato de trabajo a término fijo, como en este caso, corresponde al tiempo que falte para expirar el plazo pactado.

Es por ello que las directivas de una sociedad o empresa deben actuar con suma prudencia y diligencia para no incurrir en errores de este tipo, que cuando se trata de trabajadores que tienen sueldos elevados, pueden significar el pago de altas sumas de dinero.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.