La evaluación de docentes se ha convertido en un vehículo de extorsión a profesores que afecta la calidad de la educación

La calidad de la educación superior en Colombia es mala, y eso se refleja en los ranking de las mejores universidades del mundo, y en un intento por mejorar esa calidad, se decidió que en las universidades públicas los alumnos califiquen a los profesores para que estos se sientan presionados a dar lo mejor de sí, lo que ha sido una medida con una intención muy buena pero que se ha torcido.

Lo que ha sucedido en muchos casos, es que los estudiantes han calificado negativamente a los profesores que son exigentes, estrictos y  que no regalan un céntimo de nota, por lo que algunos profesores para no complicarse la vida optaron por ser más “amables” con los alumnos y así obtener un mejor resultado en la evaluación que les hacen sus alumnos, de manera que esta calificación se ha convertido en una herramienta para extorsionar docentes: si usted me coloca una nota mala, yo haré lo mismo.

Nuestra sociedad es una sociedad descompuesta debido a que el individuo se está formando sin dios ni ley. Tanto padres como docentes han perdido la capacidad para educar y corregir a los niños y jóvenes, y por tanto estos han perdido el respeto por las personas, por las normas y por ellos mismos, y eso se evidencia en los claustros universitarios, y si el profesor osa  exigir un poco al estudiante, este lo castiga con una pésima nota.

Lo normal y cotidiano es que el estudiante llegue tarde a clase o no vaya, que vaya desarreglado, desaliñado o simplemente sucio y repugnante, y hasta bajo los efectos de alcohol y drogas (libre desarrollo de la personalidad). Lo normal es que el estudiante no respete al profesor, que no haga los trabajos e investigaciones que este les ordene, en fin, hacen lo que les dé la gana sin que el profesor  tenga casi herramientas para presionar y direccionar el cambio de actitud del estudiante, y la única herramienta que tiene, la nota, está siendo contrarrestada por la nota que el estudiante le tiene que dar al profesor. Vaya lío en que nos hemos metido.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

5 Opiniones
  1. Fernando Parra dice:

    La exposición hecha en este articulo es absolutamente cierta, que lastima que esta situación se este presentando, yo pienso que la evaluación al docente no puede seguir siendo anónima, el estudiante debe marcar su evaluación, para que los coordinadores puedan establecer algún grado de correlación entre la calificación al docente y el rendimiento del estudiante +, además el numero de estudiantes que califica siempre deberá ser superior al 50%, ojalá el 100%, estableciendo algún mecanismo que lo obligue a cumplir con este deber, como se hace en la mayoría de las universidades privadas y de esta manera tanto docente de excelentes calidades tengan que abandonar los claustros porque exigen responsabilidad y compromiso por parte del estudiante .

  2. Juan Rúa M. dice:

    Miremos ahora la otra cara de la moneda. Para nadie es un secreto que existen profesores que con oscuras intenciones (especialmente con el sexo femenino) presionan al estudiante con malas notas para de esta manera lograr sus bajos propósitos. Hay otros que de manera absurda, según mi punto de vista, imponen su lema de que la nota "cinco" es para el autor del libro y el "cuatro" es para el profesor, y al estudiante solo le califican de 3.5 hacia abajo dañando los promedios que sirven para muchos beneficios del estudiante. No quiero decir con esto que se debe estudiar para una nota pero es innegable que una buena nota es un gran estímulo para una buena educación.

  3. Adolfo León Camacho Caicedo dice:

    A nivel universitario sucede similar. Si el profesor es especializado y esta más actualizado que las cartillas, los ensayos, los libros y escritos, tomados como guía en el currículo de la materia, los estudiantes le hacen bulling y la misma entidad prohíbe salirse del texto guía. Algunas no tienen gerente de disciplina y permiten que entren con gorra, gafas oscuras, shorts, y pantuflas; que desacomoden las filas de los sillas y se agrupen a su conveniencia y gusto. En señal de libre expresión y realización de la personalidad. Hasta se llega a limitar el grupo de alumnos que "pierden" la materia. Fuí docente universitario 30 años. Entre los 80s y 90s el profesor era líder en instrucción y educación del alumno, muy exigente y gran calificador de conocimientos y comportamiento. Ahora es sólo un instructor de una materia.

  4. Ricardo Scarpetta Perez dice:

    Muy cierto lo que se dice en el documento publicado y creo que faltó más frente a la realidad. Pienso que esta situación no es solamente de las universidades públicas, en las universidades privadas los alumnos también califican a los docentes unos de manera subjetiva y otros de manera objetiva. Por lo tanto el documento también aplica a las universidades privadas.

  5. Jose Villa dice:

    Y le faltó decir, que mientras el profesor tiene la palabra exponiendo, explicando e instruyendo acerca del tema, el alumno al mismo tiempo habla macumba en voz alta con los de su combo, de tal manera que se hace en extremo difícil que el mensaje llegue claro a quienes sí quieren aprender y participar, y esos alumnos indisciplinados son los que siempre pierden la pruebas (quices) y exigen que el examen se repita, vuelven y lo pierden y de nuevo exigen que una vez más se repita, y si el profesor se niega a hacerlo de nuevo lo amenazan.

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.