La promesa de matrimonio no vale como la promesa de compraventa

Inicio » Derecho comercial. » (27 / 09 / 2010 )

La ley no le ha dado a la promesa de matrimonio el mismo valor que le ha dado a la promesa de compraventa, lo cual, por supuesto no es más que una curiosidad para pasar el tiempo, aunque tal vez no…

Respecto a la promesa de compraventa, el artículo 861 del código de comercio le ha dado unas connotaciones jurídicas muy interesantes en la medida en que convierte en obligatorio lo prometido:

La promesa de celebrar un negocio producirá obligación de hacer. La celebración del contrato prometido se someterá a las reglas y formalidades del caso.

Por su parte el código civil respecto a la promesa de matrimonio ha dicho:

ARTICULO 110. <Concepto>. Los esponsales o desposorios, o sea la promesa de matrimonio mutuamente aceptada, es un hecho privado que las leyes someten enteramente al honor y ciencia del individuo, y que no produce obligación alguna ante la ley civil.

No se podrá alegar esta promesa ni para pedir que se lleve a efecto el matrimonio, ni para demandar indemnización de perjuicios.

ARTICULO 111. <Improcedencia de multa por incumplimiento>. Tampoco podrá pedirse la multa que por parte de uno de los esposos se hubiere estipulado a favor del otro para el caso de no cumplirse lo prometido.

Pero si hubiere pagado la multa, no podrá pedirse su devolución.

ARTICULO 112. <Restitución de cosas donadas>. Lo dicho no se opone a que se demande la restitución de las cosas donadas y entregadas bajo la condición de un matrimonio que no se ha efectuado.

Si bien no se puede recurrir a la ley para exigir el cumplimiento de la promesa de matrimonio, si se han regalado bienes para “ambientar” la promesa o el compromiso, se podrá exigir la devolución de dichos bienes. Así por ejemplo, el wayuu que ha dado 30 cabras por una wayuu, si esta se va con otro, habrá lugar a la devolución de las 30 cabras, o en nuestra cultura más “civilizada”, habrá lugar a solicitar la devolución del Ferrari, el apartamento e Miami o exigir la devolución del dinero invertido en la liposucción de la suegra o en el estiramiento de sus arrugas.

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2 Opiniones
  1. Khristina Carvajal dice:

    Apreciados señores:
    Los articulos bastante buenos, pero cuando se entra a las apreciaciones personales del editor, se pierde la objetividad de la columna. En lugar de los ejemplos del artículo, podria haberse establecido la existencia o no de la obligacion natural en la promesa de matrimonio.

  2. YORKELIS dice:

    SEÑORES GERENCIE.COM CON PROPIEDAD ME PERMITO ACLARARLES ALGO, EN LA COMUNIDAD INDIGENA WAYÜÜ (LA GUAJIRA) NO SE CRIAN CABRAS COMO LO EXPRESAN EN SU ARTICULO SINO CHIVOS. POR LO TANTO, NO SE PAGAN CON CABRAS SINO CON CHIVOS, QUE SON DOS COSAS DIFERENTES.

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