La propuesta de valor en la marca personal

La marca personal no es estar en redes sociales. No es solo tener un blog. No es empezar a hacer ruido en todas partes sin sentido para conseguir visibilidad sin ningún objetivo ni planificación. Nada de eso.

Todas esas cuestiones son secundarias y realmente tan solo son canales a través de los cuales podemos difundir nuestra marca personal. Como ya dejamos claro en un artículo anterior, el primer paso para la marca personal es conocerse a uno mismo y saber qué es realmente lo que vamos a vender de nosotros mismos.

Si no tienes nada que aportar y tu identidad es confusa, ¿de qué te sirve tener presencia en el mundo 2.0? De nada. Antes de plantearte las estrategias que debes seguir para conseguir ser conocido en Internet, debes ser alguien que merezca la pena conocer.

¿Qué es lo que ofreces al mercado?

Cuando vas a un supermercado y compras un producto, ¿por qué lo haces? Porque te ofrece algo de valor a cambio. En la marca personal, no hay tanta diferencia. Piensa que eres ese producto y que el supermercado es Internet.

¿Comprarías el producto si no sabes ni para qué sirve? Seguro que no. Pues entonces nadie va a “comprarte” a ti ni a tu producto si no sabes definir bien cuál es tu oferta o ni tú mismo lo sabes.

Por todo esto es importante que cuando nos dedicamos al proceso de personal branding tengamos claro cuál es nuestro producto y cómo va a asociarse a nuestra marca. Sino lo que haremos es ruido, ofrecer servicios defectuosos e intentar conseguir clientes de cualquier manera a base de bombardear a los demás.

Ninguna marca comercial se gastaría dinero o esfuerzos en promocionarse si realmente no tuviera un producto que merece la pena y que sabe que puede vender, por lo que insisto en que si no tienes nada que ofrecer lo mejor que puedes hacer es no perder el tiempo, parar de twittear, participar en comunidades y escribir en tu blog y replantearte tu propia estrategia.

Cómo debe ser la propuesta de valor

En primer lugar, definamos qué es la propuesta de valor:

La propuesta de valor es la manera en la que comunicas los beneficios que tiene el contratar tu producto o servicio para conseguir que tus posibles clientes elijan dicho producto o servicio por encima de los de tus competidores.

Resumido en una frase: la propuesta de valor es cómo comunicas tus beneficios y te diferencias del resto.

Para definir una propuesta de valor atractiva, debe cumplir estos tres requisitos:

  1. Debe solucionar un problema: si no existe un problema que solucione tu servicio o producto, ¿quién lo va a comprar?
  2. Debe cubrir una necesidad: puede que tus servicios solucionen un problema, pero… ¿alguien está interesado en solucionarlo? Si no es así, de poco sirve.
  3. Debe satisfacer los deseos y aspiraciones: un cliente que contrata a un freelance siempre lo hace porque tiene pensamientos de conseguir mejorar su empresa o generar más dinero. Si tu producto no hace eso, pagar por él sería algo insensato porque no serviría para nada.

Ejemplo de propuesta de valor

Utilizaré como ejemplo un sector en el que hay mucha competencia: el del diseño/programación de páginas web.

¿Cuánta gente se dedica a esto? Muchísima. Pero, ¿cuántos hay especializados en los distintos aspectos de la creación de una web? No tantos. Sin ir más lejos, una de las últimas tendencias en este sector, debido a que Google le está dando mucha importancia, es que las páginas deben ser responsive (adaptadas para los dispositivos móviles).

Imaginemos que yo soy programador y ya había visto venir esta situación, así que me especialicé en este sector para ofrecer mis servicios como el mejor diseñador de páginas webs responsive del mercado. ¿Es una buena propuesta de valor? Veamos:

  1. ¿Soluciona un problema? Sí, cada vez hay más tráfico web a través del móvil y las páginas que no estén actualizadas para estos dispositivos acabarán por desaparecer.
  2. ¿Cubre una necesidad? Claro que sí. Hay millones de posibles clientes con páginas webs que necesitan actualizar sus sitios para adaptarlos a los smartphones.
  3. ¿Satisface los deseos y aspiraciones del cliente? Si me he especializado y programo una página que se ve maravillosamente bien en el móvil, el cliente quedará contento porque podrá mejorar todo lo relacionado con el tráfico hacia su página desde estos dispositivos. Quedará más que satisfecho.

Utiliza este mismo ejemplo para realizar ese análisis de tu propuesta de valor. Repasa tu estrategia, analiza si tu propuesta cumple estos requisitos y, en caso de que no lo haga, vuelve a empezar de cero pensando bien si lo que haces u ofreces tiene sentido.

Muchas veces es mejor dar un paso atrás para coger fuerza, que ir de puntillas intentando solventar todos los problemas que puede darte en un futuro no tener claro este punto.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.