La prueba testimonial y la casación laboral

En anteriores editoriales hemos puesto de  manifiesto los diferentes errores en que incurren quienes recurren la sala laboral de la corte suprema de justicia y que impide que esta se pronuncie o case la sentencia, y uno de esos errores en basar el ataque de la sentencia de segunda instancia en una prueba testimonial para intentar demostrar la existencia de un error de hecho.

Harto tiene dicha la sala laboral de la corte suprema de justicia que la prueba testimonial no es válida para intentar probar un error de hecho de parte del tribunal; esto por la redacción que tiene el artículo 7 de la ley 160 de 1969:

“El error de hecho será motivo de casación laboral solamente cuando provenga de falta de apreciación o apreciación errónea de un documento auténtico, de una confesión judicial o de una inspección ocular; pero es necesario que se alegue por el recurrente sobre este punto, demostrando haberse incurrido en tal error y siempre que éste aparezca de manifiesto en los autos.”

La corte ha interpretado que la prueba testimonial por no estar mencionada por dicho artículo, no puede dar lugar al error de hecho y por lo tanto no se puede atacar en casación una sentencia basada en una supuesta inobservancia u observancia equivocada de un testimonio.

Sin embargo, hay una excepción a esta regla aceptada por la sala laboral de la corte suprema de justicia:

“Lo anterior, toda vez que si bien es cierto que de conformidad con el artículo 7º de la Ley 16 de 1969 la prueba testimonial no es calificada para demostrar un error de hecho en casación laboral, también lo es, que la Corte reiteradamente ha precisado que si el Tribunal fundó su convicción en ese elemento probatorio, quien impugna debe atacar la forma como dicho juzgador los apreció, pues ello es lo que habilita a la Sala para que, demostrados los yerros con probanzas que sí tienen tal connotación, pueda entrar a examinar los testimonios. El no actuar en la forma indicada implica que la sentencia continúe protegida por la presunción de legalidad o acierto que la cobija frente al recurso de casación.” (Sentencia del 16 de octubre de 2012, radicación 38706, MP Carlos Ernesto Molina).

Es decir que si el juzgador de segunda instancia edificó su sentencia en una prueba testimonial, la  prueba testimonial se puede alegar para demostrar que el juzgador incurrió en un error de hecho.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.