Las Cajas de compensación familiar en el impuesto de renta

Las cajas de compensación familiar  eran hace algunas décadas consideradas entidades del régimen tributario especial  con respecto a los ingresos provenientes  de las actividades industriales y de mercadeo. Posteriormente la ley 488 de 1998 elimino su condición de sujeto pasivo del régimen tributario especial y estas quedaron enmarcadas dentro del régimen ordinario al establecer:

“Son contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios, las cajas de compensación familiar, los fondos de empleados y las asociaciones gremiales, con respecto a los ingresos generados en actividades industriales, comerciales y en actividades financieras distintas a la inversión de su patrimonio, diferentes a las relacionadas con salud educación, recreación y desarrollo social.”

Sin embargo, a pesar de esta modificación, los ingresos que obtienen  mediante actividades relacionadas con la salud, educación,  recreación y desarrollo social no han variado en absoluto y así lo confirma la Dian a través de los conceptos 25302 de 1998 y 45078 de 1999.

Pero entonces ¿Qué  se consideran actividades de salud, educación, recreación y desarrollo social? ¿Están gravados con el impuesto de renta el servicio de gimnasio, alquiler de teléfonos, turismo, hospedaje, servicio de  cafetería, venta de vitaminas, entre otros, prestados por las cajas de compensación familiar?

El honorable consejo de estado  con ponencia de la magistrada Carmen Teresa Ortiz  en sentencia 18584 del 15 de noviembre de 2012[1], Ratio legis  expuso: 

…“Los antecedentes antes anotados permiten inferir que la Caja de Compensación Familiar del Quindío presta el servicio de turismo social a través de sus hoteles y tiendas en los que se venden bebidas y vitaminas y se presta el servicio de cafetería y de llamadas telefónicas, entre otros, lo cual tiene vínculo directo con las actividades de recreación y de desarrollo social, por cuanto fomentan el mejoramiento de las condiciones de vida de la población de su región. 

Lo anterior evidencia que la actividad desarrollada por la actora, en nada se relaciona con las actividades especificadas en los numerales 1° y 2° del artículo 20 del Código de Comercio, pues no se trata del arrendamiento de bienes, como lo estimó el a-quo, sino ante el servicio de alojamiento, no permanente inferior a 30 días, con o sin alimentación, mediante un contrato de hospedaje, como lo establece el artículo 78 de la mencionada Ley 300 de 1996…. 

…Bajo este entendido, si una Caja de Compensación Familiar obtiene ingresos por actividades de recreación y desarrollo social y no ejecuta actividades mercantiles, industriales o financieras, como en el presente caso, no se genera el hecho que da lugar a considerarlas contribuyentes del impuesto sobre la renta, de conformidad con el artículo 19-2 del Estatuto Tributario.”   (Subrayado)

 Es clara la posición del consejo de estado al respecto de considerar ciertas  actividades desarrolladas por las cajas de compensación familiar  como accesorias, en vez de ser actos mercantiles como lo determinó la administración tributaria en este caso.

[1]Consejo de estado. Sentencia 18584 de noviembre 15 de 2012

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