¿Letras autenticadas con posterioridad a la inspección tributaria sirven como prueba de pasivos?

El artículo 770 del estatuto tributario señala la prueba en el caso de pasivos. Para los no obligados a llevar contabilidad solo pueden respaldar su pasivos con documentos de fecha cierta. En los demás casos, es decir los obligados a llevar contabilidad, se exigen documentos idóneos que cumplan con los requisitos de la técnica contable.

El mismo estatuto tributario, en su artículo 767 señala que “un documento privado, cualquiera que sea su naturaleza, tiene fecha cierta o auténtica, desde cuando ha sido registrado o presentado ante un notario, juez o autoridad administrativa, siempre que lleve la constancia y fecha de tal registro o presentación.”

Ahora bien, comúnmente hemos comprendido que para que un pasivo sea válido fiscalmente, la fecha cierta estar registrada antes del 31 de diciembre, fecha en la que culmina el año gravable, sin perjuicio de que exista un periodo gravable inferior. Otros, han supuesto la tesis de que la fecha cierta debe estar registrada antes del vencimiento para presentar la declaración de renta y complementarios.

Sin embargo, hay casos donde a pesar de tener un documentos idóneo, el mismo no ha sido autenticado y en consecuencia carece de fecha cierta, lo que limitaría su valor probatorio para los NO obligados a llevar contabilidad.

Al respecto, interesante postura ha adoptado el Consejo de Estado mediante sentencia 18627 de 2014, donde valido una letra de cambio autenticada con posterioridad a la inspección tributaria, valiéndose de la teoría de los títulos valores. Señala el alto tribunal:

“3.3.4. Si la Administración pretendía desconocer el valor probatorio de las letras de cambio debió tener en cuenta que el artículo 289 del Código de Procedimiento Civil, establece la tacha de falsedad como la forma de controvertir la procedencia y contenido de los documentos, ya sean públicos o privados, originales o copias simples.

3.5. En el presente caso, consta en los antecedentes administrativos, que las copias auténticas de las letras de cambio fueron puestas en conocimiento de la Administración, en copia simple, antes de la expedición del requerimiento especial y, en copia auténtica, en la respuesta a ese requerimiento. Por consiguiente, le correspondía desvirtuar la veracidad de esos documentos, mediante la tacha de falsedad.

3.3.6. En efecto, los hechos que aduce la Administración para controvertir el valor probatorio de las copias no conllevan necesariamente a considerar que el contribuyente aportó unas pruebas postconstituidas, pues en este caso debe primar la presunción de la buena fe, que no fue desvirtuada por la Administración.

3.3.7. Por las razones expuestas, no resulta procedente que la Administración desconozca las fotocopias auténticas de los títulos valores citados como soportes idóneos de la existencia de los pasivos.”

Finalmente, es de aclarar, que el presente caso versó sobre un contribuyente que se encontraba obligado a llevar contabilidad. Pero no deja de ser interesante los argumentos expuesto por el Consejo de Estado.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc., pero debe hacerlo sin insultar y sin ofender a otros.

Información legal aplicable para Colombia.