Ley 1607 de 2012 debió considerar un periodo de transición por el cambio de periodicidad de la declaración de Iva

A juzgar por los problemas que muchos contribuyentes están experimentando con sus declaraciones de Iva debido a que declararon  un periodo que no les correspondía, se hace evidente que era necesario crear un periodo de transición para que los contribuyentes se fueran adaptando a los nuevos cambios y evitar así los traumatismos que hoy se viven y el pago de sanciones injustas.

El principal problema lo están experimentando quienes a partir de la expedición de la ley 1607 pasaron a declarar cuatrimestralmente. Muchos contribuyentes siguieron declarando bimestralmente y ahora se encuentran con que esas declaraciones no tienen validez y deben ser anuladas para poder declarar  el tercer cuatrimestre del 2013. Demasiado tarde como para emendar el erro sin pagar una sanción por extemporaneidad.

A estas alturas el contribuyente se entera que debió presentar las declaraciones de los cuatrimestres 1 y 2 y no las presentó, lo que obliga a presentarlas extemporáneamente con la liquidación de la respectiva sanción por extemporaneidad, sanción que es injusta puesto que el contribuyente oportunamente declaró y pago el impuesto al estado, por lo que este obtuvo a tiempo la información y el dinero,  finalidad de la obligación de declarar, y sólo porque el contribuyente se haya equivocado de periodo no se justifica pagar una elevada sanción.

Quienes deben declarar anualmente y lo hicieron bimestralmente no tienen problemas puesto que pudieron enmendar su error a tiempo sin incurrir en extemporaneidad alguna, pero no fue el caso de quienes deben declarar cuatrimestralmente. Se han enterado de ello en enero de 2014 cuando en mayo de 2013 les venció el plazo para declarar el primer cuatrimestre y en septiembre de 2013 les venció el plazo para declarar el segundo cuatrimestre. 8 meses de extemporaneidad en la primera declaración y 4 meses en la segunda. Por favor, señores del gobierno, no es justo cuando de todas formas los datos fueron declarados o reportados,  y los pagos realizados oportunamente. El estado no sufrió ningún perjuicio ni detrimento por el comportamiento equivocado del contribuyente, comportamiento en el que no existió mala fe ni ánimo de defraudar al estado, y  por el contrario, todo fue a causa del afán por cumplir con las obligaciones tributarias.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.