Ley de Say

La ley de Say es un principio de economía planteado por Jean-Baptiste Say según el cual la oferta crea su propia demanda, es decir que según esta ley se podría decir que primero es la oferta y luego la demanda.

Básicamente este principio supone que al crear una demanda (producto o servicios), este puede ser intercambiado por otros productos y servicios creados por otras personas lo que por sí mismo implica incrementar la demanda.

Decía Jean-Baptiste que el productor tiene como fin primordial vender sus productos pero no para guardar su dinero sino para gastarlo en comprar otros productos que él no produce lo que incrementa la demanda.

Bajo este supuesto, el terminar un producto ya se ha creado la demanda de otros, por lo que la oferta vendría siendo la que condicione la demanda.

De acuerdo a la ley de Say el dinero no es un fin en sí mismo sino un mero medio de intercambio que lleva al objetivo final que es comprar otras mercancías y allí radica la columna vertebral de este principio económico.

Parece evidente que un fabricante se esfuerza por desarrollar un producto no con el fin de venderlo y acumular dinero, sino con el fin de obtener dinero para adquirir otros productos que necesita o desea, y desde este punto de vista en efecto el dinero no es más que un medio de intercambio. Lo que al productor de un bien le interesa y persigue es comprar una casa, un carro, un yate, un televisor o lo que sea, y eso se logra sólo si produce y vende, de manera que en efecto sí se crea una demanda a partir de la oferta.

Sin embargo, este principio no se debe interpretar como si el simple hecho de ofrecer cualquier producto este tendría garantizada su demanda, toda vez que si ese producto no consulta la necesidad del consumidor es probable que no encuentre un comprador, pero aun así, ese producto que no se vendió creó una demanda puesto que hubo que comprar insumos y materias primas, sólo que esta vez el productor no pudo recuperar el valor de su producto y de él no puede obtener dinero para intercambiar por nuevas mercancías.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.