Lo que nos dejó el 1 de marzo

El pasado 1 de marzo, muchos de nosotros fuimos amenizados con distintas congratulaciones por parte de nuestros clientes, familiares y amigos. Muchas agremiaciones aprovechan la oportunidad para dar paso a la reflexión, y programaron eventos académicos el día viernes, otros organizaciones de corte mercantil, aprovecharon la oportunidad para felicitarnos sin olvidar las bondades de afiliarnos a ellas. La Dian y la defensoría del contribuyente y el usuario aduanero tampoco dudaron en felicitarnos.

Sin embargo, dejando de lado los sucesos vividos, me encontré ante una situación un poco engorrosa. Me preguntaron puntualmente ¿qué organización los representa? Simplemente por responder, mencione a la junta central de contadores, que como rezan sus abundantes saludos en medios, es el órgano “rector”.

Una vez en casa, recordé que el rector en épocas pasadas, era la representación máxima de un cuerpo colegiado, y que tomaba decisiones pensando en la institución. ¿Cosa que claramente no es la JCC?, que pasó a ser algo similar a las secretarias de tránsito. No contento con ello, me adentré en mis experiencias, y encontré, que en realidad, no existe un organismo  fiable que nos represente como gremio.

Algunos reconocen a las instituciones que brindan información como su principal defensor, desconociendo que el ánimo de lucro es su menester. Y entonces opte por mirar a una institución en especial. Se trata de FEDECOP, quien tiene ya varios años llevando a cabo el simposio de revisoría fiscal, del cual en alguna oportunidad tuve la fortuna de participar.

Sin embargo, no logré encontrar en FEDECOP esa agremiación que todos queremos ¿la razón? La organización gira en todas sus esferas entorno a una sola persona, y segundo, su producción intelectual es muy limitada.

En alguna oportunidad alguien, de forma jactanciosa, propuso crear un nuevo colegio de contadores, o una nueva agremiación, o un instituto. Pero la verdad, considero que la historia hace que Fedecop sea el organismo que por excelencia nos agremie.

¿Y entonces que nos falta? Es simple, que sus directivos, dejen de lado el discurso retardatario en contra de las firmas (como lo hacen en twitter), que dejen de versar sobre problemas de política pública en países vecinos (Venezuela) y se dediquen a formar una institución basada en el debate académico, que se formen mesas de trabajo regionales por temáticas, que las organizaciones que la integran tengan más armonía con la filosofía de FEDECOP, que se permitan adherir estudiantes a las agremiaciones regionales con tarifas diferenciales, que se brinde información oportuna y constante de  calidad a cada uno de sus miembros, y que sus eventos para los miembros sean gratuitos al menos en alguna proporción.  Obviamente dicho órgano necesita unos recursos, pero pongámonos a pensar ¿somos mas de 180.000 contadores? Si pagamos a portales web privados ¿no podríamos ayudar a la conformación de un organismo fuerte y unificado?

Así de una vez por todas, dejamos de ver a fedecop como una empresa de una persona en particular y le damos el lugar que le merece en el escenario nacional, que sean sus órganos quienes hablen por nosotros ante las autoridades, que nos brinden ayuda cuando la necesitemos y que nos permitan sentir confianza de una vez por todas en una organización que represente nuestra profesión que se encuentra en un estado anárquico.

Entonces ¿Qué nos dejó el 1 de marzo? La enseñanza de que debemos luchar por la unificación gremial, para de una vez por todas generar debates en el contexto nacional ya no desde intereses mercantiles sino académicos.

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