Los procesos disciplinarios y su impacto emocional en el trabajador

Los procesos disciplinarios en las empresas son utilizados para “amonestar” a un trabajador cuando este incumple las normas laborales legales e internas o sus obligaciones contractuales y puede ser  el comienzo de un eventual despido, eso sí, dependiendo de la gravedad de los hechos.

Es muy frecuente que los gerentes y jefes le soliciten a las áreas de Gestión Humana abrir procesos disciplinarios a los trabajadores por cualquier situación que ellos consideren es un “incumplimiento”, esto con el ánimo de mostrar autoridad, dar un escarmiento  y generar precedentes para que los demás empleados no vayan a hacer lo mismo. Si el líder de Gestión Humana es un buen ejecutor de órdenes y tareas no dudará en hacerlo rápidamente para tener bien su indicador de cumplimiento, sin ir más allá,  con esto me refiero a que no se analiza desde diferentes ópticas  las “presuntas” faltas y menos  se tiene en cuenta el impacto emocional que puede tener en el trabajador acusado.

Para un empleado es muy importante no tener ningún llamado de atención ni sanción en su historial laboral, pues, la concepción popular es que esto afecta para obtener futuros trabajos porque es una tacha en su desempeño, aunque normativamente sea claro que el empleador no puede dar malas referencias ni dar a conocer ninguna información negativa del trabajador a otras empresas ya que esto puede constituirse como una violación a los derechos fundamentales del trabajo y el buen nombre, por lo que deben limitarse a emitir certificaciones labores de acuerdo al artículo 59 del Código sustantivo del trabajo.

El impacto emocional se genera cuando el trabajador siente que está siendo juzgado injustamente y que no es responsable de la falta que se le acusa o también cuando la persona que lidera la realización de los procesos disciplinarios ha mostrado poca asertividad, falta de conocimiento y lo ha hecho sentir como si fuera un mal elemento para la organización; Lo anterior,  desencadena en el trabajador sentimientos de angustia, frustración , estrés,  ansiedad y baja autoestima, llevándolo a ser menos productivo, estar desmotivado y tener una imagen desfavorable de la empresa.  Por eso es importante que los empleadores estructuren muy bien el procedimiento para llevar a cabo un llamado de atención o sanción a los empleados, que sea claro cada paso,  soportado con normatividad vigente y teniendo en cuenta los mecanismos de prevención de acoso laboral, que refleje el debido proceso y se establezca una escala de faltas y sanciones que le permitirá ser equitativo en todas las decisiones disciplinarias hacia sus trabajadores.

Por otra parte, es fundamental que la persona que se delegue para llevar a cabo un proceso disciplinario debe contar con  la capacitación y formación necesarias, debe ser imparcial, conciliadora y con buen espíritu investigativo y de discernimiento que le permita tomar decisiones acertadas y  garantizar  la trasparencia total, no olvidemos que procesos disciplinarios mal liderados no solo ocasionan insatisfacción por parte de los trabajadores sino que puede desencadenar en posibles demandas laborales.

MÁS SOBRE

Gerencie.com en su correo.

Suscríbase y nosotros colocaremos en su bandeja de entrada la mejor información que generamos diariamente.

Siéntase libre de opinar

En Gerencie.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces. Si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador. Por último, trate de no escribir en mayúscula sostenida, resulta muy difícil leerle.