Los triunfaores
También se les conoce como “vividores”, porque tienen arte, mucho arte en la picaresca del buen vivir. Hay que reconocerles su mérito, ya que son una minoría privilegiada, respecto a la gran masa de los ciudadanos. Se saben hasta la última coma del “Lazarillo de Tormes”; y lo llevan a la práctica como si del mismo personaje se tratara.
La vida son dos días, es el planteamiento vital de un trinfaor. Hay que vivirla a tope. Y es, en ese vivir a costa de los demás, donde rentabilizan su triunfo. Superan al “Lazarillo”; están muy actualizados en el siglo XXI, y son capaces de representar a diez o quince personajes en un mismo tiempo.
Los “trinfaores” asumen el papel de: “cuentacuentos”, “expertos en humo”, “acomodaos”, “trepas”, etc. Y lo escenifican a la perfección, de tal manera que ustedes difícilmente podrán distinguirlos. Quizás puedan detectar a uno de ellos, porque en estos tiempos de grave crisis, se les empieza a desmaquillar.
Pertenecen a distintos colectivos y sectores; pero lo que les une de manera fraternal es su idolatría a la vida buena, su lema es “TO PA MI”, y yo añadiría: “Y PA TU COMPADRE”. Los “trinfaores”, viven muy bien, y hay que reconocerles que generan actividad a su alrededor, tienen sus grupitos de seguidores, y aspirantes a “triunfitos”.
¡Qué poquitos son, y cuanto daño están causando al buen funcionamiento de la economía, y de la sociedad democrática! No crean ustedes que sólo están en las alturas de las instituciones, de todo tipo, también están posicionados en niveles jerárquicos medios; estos últimos tienen un trabajo extra de aparceros del “triunfaor señorico”.
Es muy necesario crear el colectivo de “LUCHAORES”, que pongan en valor con valentía y transparencia, comportamientos ejemplarizantes de miles de ciudadanos, que se preocupan por sus circunstancias personales y laborales; y también ayudan a los demás, aportando beneficios colectivos a la sociedad.
Desde mi punto de vista, uno de los graves problemas que nos sume en un estancamiento económico y social, es el enorme poder que tienen estos “TRIUNFAORES”, que en muchos casos, utilizan dinero público para costearse sus caprichos, de ambiciones desmesuradas.


Me gusta el llamado a formar el comité de los “luchaores”, es extremadamente necesario en nuestra nación, nunca los habían necesitado tanto.
muy buenos dias un cordial saludo de antemano mi nombre esruben moreno yo el pasado 31 de ciciembre del 2009 tuve un accidente me dieron una incapacidades bueno con el pasar del tiempo mi patron se aburrio de pagarmew incapcidades y me echo de la empresa estando incapcitado bueno lo siguiente es que yo tengo unas incapacidades por 114 dias pero como la e.p.s no me las transcribio sera que la a.r.p tiene la obligacion de cancelarmelas gracias les agradesco de antemano a la atencion
Esos triunfaores, y olé, (vividores), abundan, son cínicos, mentirosos, halagadores, elogiadores, zalameros, descarados, verbosos, sin escrúpulos, sin piedad, sin principios ni valores y hasta prepotentes, tienen influencias, hacen lobbies, infiltran entidades de todo tipo, etc., pero la cosa se pone más fea cuando son esos triunfaores los que nos gobiernan, los que legislan, los que se encargar de hacer y aplicar el control fiscal y quienes administran justicia. Claro está que no podemos dejar por fuera a los brujos, adivinos, parasicólogos, chanceros, pastores, curas, (como el arzobispo que pillaron dirigiendo una red de suministradores de sustancias para procesar la coca), etc.