NIC 11 Contratos de construcción. Reconocimiento contable de los ingresos del contrato

Para comprender la lógica en la que descansa la contabilización de los contratos de construcción, ha de partirse de la idea de que los ingresos ordinarios de los contratos se basan inicialmente en estimaciones, plasmadas en presupuestos. Dada la larga duración de estos contratos, es bastante habitual que dichas estimaciones deban revisarse conforme se va avanzando en la realización del contrato. Las razones por las que se requiere modificar las estimaciones son muy variadas, como por ejemplo, el hecho de que haya que introducir cambios en el planteamiento inicial conforme se va ejecutando el contrato, alteraciones de los precios, posibles penalizaciones por demoras, situaciones y problemas técnicos imprevistos, etc.

Por ello, los ingresos de un contrato se miden por el valor razonable de la contraprestación recibida o por recibir, y deben comprender:

  1. El importe inicial de los ingresos estipulados en el contrato.
  2. Cualquier modificación en el trabajo contratado (esto es, instrucciones del cliente para alterar las condiciones convenidas, como por ejemplo los cambios en las especificación o diseño del activo o en la duración del contrato), así como reclamaciones (cantidad que el contratista espera cobrar del cliente o de un tercero como reembolso de costos no incluidos en el contrato, por ejemplo por causa de demoras del cliente o errores en las especificaciones ofrecidas al contratista) o incentivos (cantidades adicionales reconocidas al contratista si se cumplen o rebasan ciertos niveles de ejecución del contrato, por ejemplo si se termina la obra en menos tiempo del previsto):
  • En la medida que sea probable que de los mismos resulte un ingreso.
  • Siempre que sean susceptibles de medición fiable, la propia NIC 11 establece las situaciones en que la empresa es generalmente capaz de hacer estimaciones fiables.

Los ingresos derivados del contrato también pueden verse afectados por alguna incertidumbre futura. Por ello, en el momento en el que las posibles incertidumbres se resuelvan, será necesario revisar las estimaciones y modificar los ingresos del contrato, si ello fuera necesario. Asimismo, el contratista registrará los costos relacionados con la actividad futura del contrato como activos, a menudo registrados como obra en curso, siempre que sea probable que los mismos se recuperen en el futuro.

Si surgieran incertidumbres sobre el cobro de una partida ya reconocida como ingresos del ejercicio, el saldo de dicha partida incobrable o dudosa se reconocerá como un gasto del período, y no como una reducción de los ingresos del período.

El resultado de un contrato es el beneficio o la pérdida generado por el mismo. Su cálculo resulta, teóricamente, sencillo, ya que es la diferencia entre los ingresos y los gastos vinculados a dicho contrato.

En términos generales, la NIC 11 exige la utilización del porcentaje de realización cuando el resultado de un contrato puede estimarse con suficiente fiabilidad. En dicho método los ingresos y gastos vinculados al contrato deben reconocerse en resultados atendiendo al porcentaje de trabajo realizado. Sin embargo, cuando el resultado de un contrato no pueda estimarse con fiabilidad razonable, los ingresos se reconocerán en resultados solamente si es probable recuperar los gastos en los que se han incurrido. Los gastos, por su parte deben reconocerse conforme se incurre en ellos.

Ejemplo. Determinación del resultado de un contrato.

Caso A. Una empresa tiene un contrato de construcción de una autopista con el gobierno. En él se establece que el margen de beneficio será del 5% de los costos en los que se incurran y que se aprueben. A fecha de hoy, la empresa ha incurrido en unos costos de 2.300.000 u.m. pero el gobierno ha aceptado únicamente 1.900.000 u.m.

Solución: La empresa tiene garantizado el margen en el contrato, pero el beneficio variará en función de los costos aprobados pro el gobierno. Los ingresos que debería reconocer la empresa son de 1.995.000 u.m. (1.900.000 x 1,05). Los costos aprobados serían de 1.900.000 u.m., los costos no aprobados 400.000 u.m. y el beneficio 95.000 u.m.

Caso B. Una empresa tiene un contrato de construcción de una autopista con el gobierno. El contrato establece que el margen de beneficio será el 5% de los costos en los que se incurran y que se aprueben. A fecha de hoy, la empresa no puede determinar de manera fiable los costos en los que ha incurrido.

Solución: En este caso no puede determinarse el resultado de contrato de forma fiable, por lo que la empresa no puede reconocer ni ingresos ni costos.

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